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El PSC impulsa una ley para que los restaurantes envasen a los clientes la comida que les sobra

La iniciativa forma parte de una amplia proposición de ley contra el desperdicio alimentario
El PSC registrará el lunes en el Parlament una proposición de ley contra el desperdicio alimentario que se inspira en la aprobada recientemente en Francia y que, entre otras medidas, pretende que los restaurantes dispongan de envases para que los clientes se lleven la comida que les sobre.
"En Cataluña se desperdician cada año más de 260.000 toneladas de alimentos y es necesario unir esfuerzos para acabar con esta realidad", especialmente en un momento de emergencia social en el que cerca de un 20% de la población vive en el umbral de la pobreza, ha destacado a Europa Press el diputado del PSC Raül Moreno, promotor de la iniciativa.
El desperdicio alimentario es algo común en la mayoría de sociedades desarrolladas y el primer país europeo en buscar un remedio ha sido Francia, que a principios de año dio luz verde a una legislación pionera de coordinación entre productores, distribuidores y entidades sociales para obligar por ley a aprovechar la comida.
"Nos inspiramos en esa legislación, con la diferencia de que en Francia han establecido multas para quienes no la cumplan y nosotros primero queremos apelar a la buena voluntad de todos los actores", ha destacado Moreno.
La intención del PSC es impulsar una ley con un cuádruple objetivo: cambiar los hábitos para "recuperar el valor de los alimentos", concebir las sobras como un recurso aprovechable, combatir el desperdicio con iniciativas solidarias y reducir la huella ecológica.
Para lograr estas metas es necesaria la coordinación entre productores, distribuidores, restauradores y entidades sociales, que deberán unir esfuerzos para "dar salida" a la comida en buen estado que ahora acaba en contenedores de basura.
Para los productores, el PSC propone incluir estrategias de responsabilidad social corporativa y de reducción de residuos, y para los distribuidores evitar que tiren productos frescos y con fecha de consumo preferente, entre otras medidas.
En el ámbito de la restauración, los socialistas apuestan por facilitar que los consumidores se lleven a casa la comida que no se han acabado, servir platos de los que puedan surgir nuevas recetas --aprovechar las sobras de un caldo para hacer el relleno de unos canelones, por ejemplo-- y promover el consumo de temporada.
Productores, distribuidores y restauradores deberán fomentar convenios con entidades sociales para "acabar con el doble escenario doloroso que se crea a menudo: contenedores llenos de alimentos en buen estado mientras en muchas entidades se forman largas colas de personas vulnerables en busca de comida".
La clave para que el engranaje funcione la tienen los ciudadanos, por lo que el PSC quiere que la ley incluya iniciativas educativas para concienciar a los consumidores de la necesidad de reducir el desperdicio alimentario: en los hogares se llega a desperdiciar hasta el 80% de toda la comida que se desperdicia cada año en Cataluña.
RECORRIDO
La propuesta del PSC llegará al pleno en las próximas semanas y, si la mayoría de diputados lo aprueba, se creará una ponencia conjunta de todos los partidos en la que se redactará la futura ley en base a la experiencia y el conocimiento que aporten los expertos.
En el pleno de pobreza y reactivación económica que se celebró el miércoles y el jueves, prosperó una propuesta del PSC para crear un Plan Nacional de lucha contra el desperdicio alimentario, una iniciativa que los socialistas también recogen en su proposición de ley y que genera amplios consensos.