Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

PSOE y PP presentarán enmiendas por separado tras no llegar a un acuerdo

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, durante su intervención en el pleno del Congreso que el pasado octubre debatió la toma en consideración del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. EFEtelecinco.es
Los grupos parlamentarios del PSOE y del PP han decidido no presentar enmiendas conjuntas al proyecto de reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha ya que no han logrado limar sus diferencias sobre el articulado, han informado a Efe fuentes populares.
Ambos grupos pactaron hace unos días prorrogar el periodo de enmiendas hasta el próximo martes, y previsiblemente, siempre y cuando no se produzcan negociaciones de última hora que eliminen el desacuerdo, socialistas y populares optarán por mantener ese plazo y no alargarlo más.
Las mismas fuentes populares han explicado que la decisión del PSOE de Murcia de llevar a la Asamblea regional el blindaje del trasvase Tajo-Segura ha dificultado la negociación hasta el extremo de que PSOE y PP han roto, de momento, la intención de presentar las mismas enmiendas.
Las conversaciones entre ambos partidos, tanto sus representantes parlamentarios como los autonómicos, se han enturbiado en los últimos días debido a la conveniencia, en principio común para socialistas y populares, de modificar el precepto que fijaba en 2015 la fecha de caducidad del trasvase Tajo-Segura.
Los dos partidos tantearon la posibilidad de trasladar al preámbulo esta cláusula, ya que se trata de una parte del texto sin valor normativo pleno, si bien el Gobierno castellano-manchego ofreció incluir, además, que en la cabecera del Tajo figurase una reserva de 600 hectómetros cúbicos.
Socialistas y populares, especialmente en Castilla-La Mancha, se han acusado mutuamente de torpedear el acuerdo a pesar de que ocasionalmente sus máximas autoridades se mostraron más optimistas.
El mismo presidente autonómico, José María Barreda, dijo al término de su entrevista con el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para negociar el nuevo modelo de financiación autonómica que el acuerdo sería posible en unos días.
Y el secretario general del grupo socialista en el Congreso, Ramón Jaúregui, subrayó hace menos de un mes que el pacto estaba hecho a falta de solucionar sólo lo relativo al trasvase Tajo-Segura.
Sin embargo, ese escollo ha resultado insalvable para socialistas y populares.
Asimismo, los pronunciamientos en otras comunidades autónomas, como Murcia o Comunidad Valenciana, han complicado las negociaciones.
De hecho, en la capital murciana se manifestaron ayer miles de personas contra la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, entre ellas, dirigentes regionales del PSOE y del PP.
En este ambiente socialistas y populares debían pactar el nuevo proyecto estatutario, a ser posible antes del próximo martes, pues entonces vencerá la última prórroga del plazo de presentación de enmiendas pactada por los dos grupos parlamentarios, la séptima desde que se iniciara el trámite parlamentario.