Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El PSOE critica la lentitud de la reforma del Reglamento del Congreso y no es optimista sobre un posible acuerdo

El PP admite el "parón técnico", pero no desiste y avanza una regulación de los 'lobbies' y de sus citas con diputados
El PSOE ha criticado la lentitud de la reforma del Reglamento del Congreso después de que este lunes los grupos parlamentarios apenas hayan avanzado una vez más en el procedimiento legislativo, el primero de los once bloques en que han dividido los trabajos. Los socialistas se muestran "escépticos" sobre la posibilidad de un acuerdo, pero el PP, aunque reconoce el "parón técnico", se ha comprometido a seguir con la ponencia y avanzar los trabajos.
De momento, los grupos parlamentarios se han citado para dentro de un mes, el próximo 24 de noviembre, para tratar de cerrar los artículos relativos a la tramitación parlamentaria de las leyes y para ir avanzando en el siguiente capítulo, referido a los 'lobbies' o grupos de presión.
Sin embargo, a la salida de la reunión de este lunes, tanto el PSOE como la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) no se han mostrado optimistas con la reforma.
ALGUNOS GRUPOS NO CUMPLEN CON EL PLAN DE TRABAJO
El representante del PSOE, Pablo Martín Peré ha recordado que, desde que en abril de 2013 se constituyera la ponencia, "no se ha avanzado significativamente" en la aprobación de ninguna modificación normativa", algo que en parte ha achacado a que no todos los grupos minoritarios acuden a estas reuniones con los deberes hechos. "Creo que es fundamental que todos los grupos cumplamos los acuerdos en materia de presentación de propuestas en la forma y en los plazos previstos porque, si no, no vamos a avanzar", ha dicho.
Como ocurre con las conversaciones sobre medidas de regeneración democrática y contra la corrupción, el PSOE descarta que el acuerdo se limite a los dos grandes partidos. La reforma del Reglamento, ha puntualizado, tiene que tener el mayor grado de consenso posible.
Eso sí, Martín Peré cree que los trabajos sobre las normas de funcionamiento del Congreso no tienen por qué verse de alguna manera influenciados por "cuestiones externas", si bien admite que cuando los partidos hacen propuestas tiene que haber "credibilidad", y eso depende de sus actuaciones cotidianas.
El portavoz parlamentario de IU-ICV-CHA, José Luis Centella, por su parte, ve complicado un acuerdo para la reforma del Reglamento, que data de 1982, porque las propuestas que el PP está poniendo encima de la mesa hasta ahora no abren realmente el Parlamento a la ciudadanía, algo que para el grupo que dirige Cayo Lara ha de ser un tema central.
"DEJAR DE MAREAR LA PERDIZ"
Para Centella, lo primero que tiene que hacer el PP es aclararse sobre el modelo de Parlamento que quiere y "dejar de marear la perdiz" con reuniones en las que resulta "muy difícil" avanzar sobre la base de las ideas que plantean que, en muchos casos, retroceden respecto de la propuesta de 2005, cuando fracasó el intentó del presidente del Congreso, Manuel Marín, de sellar un pacto para mejorar el funcionamiento de la Cámara Baja.
En este contexto, la ponente del PP, Arenales Serrano, ha reconocido que se ha producido un "parón técnico" en los trabajos pero no le da importancia y ha garantizado que se va a seguir adelante. De hecho, ha prometido que, en la próxima cita, no sólo tratarán de cerrar el bloque relativo al proceso legislativo sino que ya presentará un texto articulado sobre los grupos de influencia.
En este apartado, defenderá una regulación de los 'lobbies' donde se definan los grupos de influencia, se les obligue a inscribirse en un registro, se publiquen sus citas con diputados y se les aplique un código de conducta con un régimen sancionador.