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Quiroga (PP) pide al PNV, PSE y a su partido liderazgo para exigir la "disolución total" de ETA "a cambio de nada"

No quiere un lehendakari "que diga que tiene mucho más en común con los victimarios, por su sentido de pertenencia, que con las víctimas"
La presidenta de los populares vascos, Arantza Quiroga, ha pedido al PNV, al PSE-EE y a su propio partido "liderazgo" para exigir la "disolución total" de ETA "a cambio de nada", a la vez que ha dicho que no quiere un lehendakari "que diga que tiene mucho más en común con Bildu que con el PP o con los victimarios, por su sentido de pertenencia, que con las víctimas".
En su intervención en el Forum Europa Tribuna Euskadi, en Bilbao, donde ha sido presentada por la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, Quiroga ha precisado que el liderazgo que está demandando es "un liderazgo necesario en este momento".
Según ha dicho, "durante muchos años hemos luchado contra una ETA que todos teníamos muy claro que era, con una gran estructura, pero sabemos hoy, en el año 2014, que esa ETA no es la misma, que esa ETA, gracias al esfuerzo de la sociedad vasca y española, de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la determinación y valentía de muchas personas hoy ha sido derrotada y lo que queda es ese final de ETA".
En ese sentido, ha advertido de que, en este momento, "se puede producir la paradoja de que aquellos que más daño han hecho a Euskadi, a España, sean lo que lideren este final, los que rentabilicen este final". "Y si no veamos el gran esfuerzo que están haciendo desde todo el mundo de la izquierda abertzale por plantear uno y otro acto, para que no se visualice esa derrota", ha afirmado.
Quiroga se ha preguntado "qué estamos haciendo los demócratas, los que hemos estado dando la cara aquí tanto tiempo", y ha precisado que el "liderazgo que pide a los partidos democráticos, al PNV, al PSE-EE y a nosotros mismos" es que "ahora demos un paso al frente y exijamos a ETA su disolución total a cambio de nada".
A su juicio, "ésa debe ser la prioridad y no otras, eso es lo que estoy reclamando en este momento" para, de esa manera, "contar lo que ha pasado en el País Vasco y cerrar definitivamente esa página negra de la historia de España que tanto dolor nos ha causado".
Para Quiroga, "esa es la manera de que empecemos a pensar que nuestros hijos vivirán en una sociedad plenamente democrática". "Esa es la responsabilidad que nos toca a todos nosotros ahora, y ese es el liderazgo, la altura de miras, que estoy reclamando".
Quiroga ha asegurado que en el PP vasco "no estamos haciendo nada en este momento que no requiera el momento" y ha señalado que, en la actual situación, es necesaria en Euskadi "altura de miras y ser conscientes de que hay que arrimar el hombro y de que entre todos tenemos que salir de esta crisis", porque eso es "lo que nos están pidiendo los ciudadanos".
En ese sentido, ha señalado que, "en este momento, toca liderar todo esto al PNV y, por tanto, con quien hay que llegar a acuerdos es con el PNV", lo cual "no es nada novedoso" para el PP y, así, ha recordado que "en la historia del PP vasco hay acuerdos con el PNV" y, en esa línea, ha citado "la investidura del presidente Aznar basada en un acuerdo con el PNV".
Tras afirmar que el PP vasco "es un partido abierto y siempre ha tratado de, por encima de sus propios intereses, poner los intereses de los vascos", Quiroga ha dicho creer más "en la unión que en la división", así como "preferir la crítica por lograr un pacto que lograr el aplauso fácil de los charlatanes".
En el comportamiento político, ha defendido "tres pautas: visión, liderazgo y rigor". "Visión para entender que la unión es compatible con la diversidad y para entender que no podemos enfrentarnos en el terreno de lo emocional al nacionalismo, sino en el del pragmatismo y superarlo con pragmatismo", ha añadido, para apostar por "un proyecto común de progreso en España, una España que supere todos los nacionalismos y se entienda como un proyecto de colaboración".
En ese sentido, ha destacado que el proyecto del PP "de lo que trata precisamente es de superar los nacionalismos" porque "ése es el gran problema que tenemos en este momento, los nacionalismos". A su juicio, "es curioso como algunos que levantan la voz, en lugar de fijarse en que el problema son los nacionalismos, se enredan en criticar al Gobierno por su política antiterrorista".
La líder del PP vasco ha indicado que es necesario "convencer a la sociedad de que la palabra debe ser la colaboración, respetando lo vasco, lo gallego, lo catalán, pero desde la colaboración, desde la cooperación, porque esas son las claves del siglo XXI, no desde el enfrentamiento, la separación". "Y ese proyecto lo encarna mucho mejor el PP vasco", ha asegurado.
"EL DÍA DESPUÉS"
Quiroga ha criticado que "lo que nunca se explica desde las posiciones independentistas es el día después" y ha advertido de que "la quimera de la independencia que pretenden los nacionalistas como máximo principio irrenunciable en su gen político no da soluciones sino que genera problemas a la sociedad".
Según ha dicho, "el nacionalismo sólo habla de su meta pero no nos dice qué pasará cuando la hayamos cruzado", pero "no explica cómo piensa sobrevivir en la gran aldea global apelando contradictoriamente a lo singular en una Europa diversa, cómo piensa cohesionar la sociedad que inevitablemente quedará rota al día siguiente, ni qué clase de ciudadanos seremos los que no asumamos su nacionalidad exclusiva, ni si nos garantizará nuestros derechos ni cómo piensa salvaguardarlos".
"No sé si lo primero seguirá siendo la nación y luego el individuo o cambiará el orden de sus preferencias, no sabemos si nos exigirán una adhesión incondicional, no sé si me pagarán mi jubilación o mi desempleo", ha añadido.
Tras advertir de que "ni la ciudadanía vasca ni el PP vasco" han sufrido "50 años de asesinatos" para, "una vez conseguido el final del terrorismo y la derrota de ETA, el relato de sufrimiento y terror sea diseñado, escrito y relatado por los asesinos y sus cómplices", ha dicho aceptar "el cumplimiento de la ley" pero ha dicho que "no olvidamos".
"No podemos dejarnos llevar por la ansiedad de convivir y vivir en libertad, de ofrecer una vida en libertad a nuestros hijos, a cambio de permitir que nos digan que lo que pasó fue por un devenir histórico ineludible", ha aseverado.
Asimismo, ha afirmado que los vascos "no le debemos nada a ETA y asumimos como demócratas que la deuda de los asesinos cuando cumplan con la ley técnicamente está zanjada", pero ha asegurado que "con este pueblo seguirá pendiente una deuda que la historia juzgará" y ha agregado que, "mientras tanto, el testimonio de lo que nosotros padecimos y vimos no nos lo quitará nadie".
Por todo ello, además de pedir liderazgo para "asumir la gestión de este final de ETA", ha reclamado "liderazgo y altura de miras para devolverle a la sociedad la libertad que le privó ETA, para acabar con esta pesadilla demasiado real y poder vivir de una santa vez en paz, sin condiciones ni exigencias de ningún tipo".
En ese sentido, ha dicho no querer un lehendakari "que diga que tiene mucho más en común con Bildu que con el Partido Popular y que diga que tiene más en común con los victimarios por su sentido de pertenencia que con las víctimas", sino un lehendakari "que piense más en las personas que en las identidades".
"Quiero una Euskadi donde quepamos todos, donde no se excluya a nadie por su sentimiento de pertenencia. Quiero una Euskadi democrática y libre de la amenaza del terror para siempre, y no quiero que ETA monopolice nuestra acción. No quiero seguir dándoles el protagonismo que buscan con sus provocaciones sus herederos", ha manifestado.