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Rita Barberá niega cualquier mordida, contrato a dedo o desviación de fondos

Hemos visto a empresarios, constructores, y cargos políticos pasar por dependencias de la guardia civil y por los juzgados.  Pero la trama no solo ha sacado a la luz mordidas a cambio de contratos. El PP está siendo también investigado por si parte del dinero obtenido ilegalmente sirvió para financiar al partido y para blanquear dinero. Una decena de concejales y asesores del grupo municipal han prestado declaración ante la UCO. La policía les ha interrogado para preguntarles si militantes y dirigentes de la corporación aportaban 1.000 euros a las campañas electorales (50mil en total), que después se les devolvía en negro. Aportar dinero no es ilegal, si lo es, si hubo o no blanqueo mediante esa fórmula.  Los fondos habrían salido de una presunta caja B; a cargo de esa caja: Mari Carmen García Fuster, secretaria municipal del PP de Valencia y mano derecha de Rita Barberá. La ex alcaldesa, que no ha sido ni siquiera llamada a declarar, niega en tercera persona ninguna implicación personal en el asunto. Ha dicho que hasta ahora ha guardado silencio ante la avalancha de acusaciones por las que ya se le ha condenado mediáticamente.