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Sunderland (HRW): "España viola los derechos de los inmigrantes que llegan a sus costas"

Detenciones automáticas en condiciones "precarias" y obstáculos al acceso de solicitud de asilo
La directora asociada de Human Rights Watch (HRW) para Europa y Asia Central, Judith Sunderland, asegura que "España viola los derechos de los inmigrantes que llegan a sus costas", ya que los solicitantes de asilo y otros inmigrantes que llegan por vía marítima son retenidos en condiciones "precarias" sin cumplimiento de los estándares correspondientes y se enfrentan a "obstáculos" al pedir asilo.
Así lo ha señalado Sunderland después de que la organización no gubernamental HRW haya visitado durante casi diez días -- entre el 16 y 25 de mayo-- los principales centros de detención inmigratoria en Andalucía, y donde se ha podido observar que se retiene a los inmigrantes en celdas con colchones en el suelo, sin luz natural, ni ventilación. Un hombre procedente de Costa de Marfil, por ejemplo, explicó a HRW que tenía que orinar en una botella de plástico cuando la policía no estaba porque los baños estaban fuera de las celdas.
Según informa HRW, las solicitudes de asilo y llegadas de inmigrantes que cruzan el Mediterráneo occidental hacia España no dejan de aumentar, a la vez que apunta a que, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), entre el 1 de enero y el 26 de julio de 2017 llegaron 7.847 personas a las costas españolas, en comparación con las 2.476 que lo hicieron en el periodo de un año antes.
El proceso general de llegada de inmigrantes a la Península Ibérica pasa por, en primer lugar, detener a las personas que llegan en las embarcaciones durante 72 horas en instalaciones policiales para su identificación y procesamiento; luego, pendientes de su deportación, son enviados a un centro de detención inmigratoria por un máximo de 60 días; finalmente, si no logran ser deportados, son puestos en libertad pero sin ningún derecho legal a permanecer en el país.
Estos establecimientos policiales son los centros visitados por HRW, concretamente los de Motril, Almería y Málaga, donde además de las condiciones precarias varios inmigrantes dijeron a la organización que no tuvieron la posibilidad de realizar encuentros individuales con abogados mientras estuvieron bajo custodia policial y que recibieron poca o ninguna información sobre su derecho de solicitar asilo.
DETENCIONES AUTOMÁTICAS
Así, HRW denuncia la detención automática de inmigrantes y asegura que esto solo debería producirse "cuando exista una probabilidad de que la deportación pueda ser y sea efectivamente llevada a cabo con una celeridad razonable". Sin embargo, según el Defensor del Pueblo de España, solamente el 29% de aquellos que estuvieron detenidos en 2016, fueron efectivamente deportados.
En contra de esta opción, la organización argumenta que existen otro tipo de alternativas, ya que "el derecho español permite a las autoridades aplicar medidas que no requieran la privación de la libertad o la retención de documentos". Así, especifica que existen centros de acogida humanitaria financiados por el Gobierno y gestionados por organizaciones no gubernamentales donde los inmigrantes no documentados pueden permanecer hasta tres meses.
De esta forma, HRW asevera que las autoridades españolas "deben adoptar medidas urgentes para mejorar las condiciones en los establecimientos policiales en los puertos para las personas que llegan por vía marítima, y asegurar que tengan un acceso genuino, claro y coherente, a la información sobre sus derechos y a los servicios legales".
"Ya sea por negligencia o de forma deliberada, pero España no trata de manera humana y digna a los solicitantes de asilo e inmigrantes que llegan por vía marítima", asegura Sunderland, quien añade que "se debe mejorar de forma urgente las instalaciones policiales y asegurar información completa, acceso al asilo y supervisión judicial adecuada a todos los inmigrantes y solicitantes de asilo que lleguen a sus costas".
SOLICITUDES DE ASILO EN ESPAÑA
En 2015, el último año sobre el cual hay estadísticas gubernamentales oficiales, hubo 14.887 nuevas solicitudes de asilo, es decir, un 150% más que en el año anterior. En 2016, Eurostat, el servicio de estadísticas de la Unión Europea, informó de 15.570 nuevas solicitudes. En el primer trimestre de 2017, España recibió 6.715 nuevas solicitudes.
Estas cifras, explica HRW, siguen siendo bajas en relación con otros países de la UE, ya que las solicitudes de 2016 representan apenas el 1,3% del total de nuevas solicitudes planteadas en los 28 Estados Miembros de la UE.
Las nacionalidades principales de aquellos que presentan más solicitudes en España son, en primer lugar, los sirios, seguido de los ucranianos y varias nacionalidades latinoamericanas, incluidos venezolanos.
Las personas del África subsahariana constituyen menos de una décima parte de los solicitantes, pero son la mayoría de quienes intentan llegar a España por tierra y por vía marítima. Según la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), el 51% de las personas que ingresaron en Ceuta y Melilla y llegaron al territorio continental en embarcaciones entre enero de 2016 y mayo de 2017 eran de Guinea, Costa de Marfil o Gambia.