Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El TS revisa mañana la condena a 296 años de cárcel para Alberdi y Goñi por el asesinato de dos Tedax

Los etarras, que pasaron 22 años fugados en México, querían atentar contra una constructora de la autovía de Leizarán
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo revisará este jueves la condena a 296 años de cárcel impuesta por la Audiencia Nacional el pasado mes de diciembre a los etarras Itziar Alberdi Uranga y Juan José Narváez Goñi como autores del envío de un paquete bomba desde una empresa de mensajería de Toledo a su central en Madrid que el 12 de junio de 1991 provocó la muerte de dos agentes de los Tedax que intentaban desactivarlo.
Contra esta sentencia han presentado recurso de casación tanto Alberdi como Goñi, cuyos argumentos serán revisados mañana en vista pública por cinco magistrados del alto tribunal.
La Audiencia Nacional consideró probado que los dos etarras cometieron el atentado, en el que resultaron heridas otras diez personas, junto al también terrorista José Luis Urrusolo Sistiaga. Los tres, "en cumplimiento de los objetivos" de ETA, decidieron preparar un paquete con una bomba y enviárselo al presidente de la empresa Construcciones Atocha, que estaba participando en el proyecto de la autovía de Leizarán.
Alberdi Uranga, absuelta en dos ocasiones por la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo, y Narváez Goñi, condenado a 60 años de cárcel por el asesinato de dos policías en Barcelona, permanecieron durante 22 años fugados de la Justicia hasta que fueron descubiertos en febrero de 2014 en la localidad mexicana de Puerto Vallarta, donde vivían con sus dos hijos y trabajaban, respectivamente, como masajista y profesora de yoga.
LISTADO DE EMPRESAS
La sentencia dictada en diciembre dio por probado que Alberdi Uranga "obtuvo la información de varias empresas de transportes de Toledo que podían utilizar" los terroristas. A esos efectos, tomó nota de sus direcciones, teléfonos, horarios y plazos para la entrega de un paquete dirigido a Madrid.
Los etarras escogieron la empresa de mensajería Servitrans, situada en el paseo de la Rosa de Toledo, y prepararon un paquete cargado con tres kilos de amonal provisto de un artefacto dispuesto para estallar en el caso de que fuera localizado por los artificieros y lo intentasen desactivar. Lo envolvieron en un papel de estraza que contenía una frase escrita por Narváez Goñi: "Recgeran Miguel Moreno Martínez (Madrid)".
El 11 de junio de 1991, cuando Alberdi Uranga ya se encontraba en Valencia para alquilar un piso para ETA, otros de los miembros del 'comando' se trasladó a Toledo con el paquete y lo depositó en la empresa Servitrans pidiendo que lo entregasen al día siguiente en la sede de Construcciones Atocha en Madrid, situada en la calle Ortega y Gasset.
El paquete no pudo ser entregado porque la compañía había cambiado de sede, por lo que fue devuelto a las oficinas de la empresa de mensajería en la calle Santo Toribio. Al comprobarse que el remitente era ficticio, los trabajadores llamaron a la policía, que procedió a acordonar la zona y trasladar a sus efectivos en la desactivación de explosivos.
Los agentes Andrés Muñoz Pérez y Valentín Martín Sánchez se hicieron cargo del paquete y lo llevaron a la furgoneta policial que habían aparcado frente a la empresa. En el momento en que se disponían a examinar el artefacto, éste hizo explosión causando la muerte de los dos artificieros.
La Audiencia Nacional señaló como principal prueba contra Alberdi Uranga la autoría de una hoja manuscrita en la que se recoge una relación de empresas de mensajería y que está encabezada por Servitrans. La letra, según los informes periciales que obran en la causa, es la misma que la que aparece en el contrato de alquiler del piso de Valencia que utilizó el 'comando' que asesinó en marzo de 1992 en Valencia al catedrático Manuel Broseta.