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El TSJCV confirma la condena de 28 años de cárcel a un empresario gallego por el doble crimen de Càlig

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha confirmado la pena de 28 años de prisión para el empresario gallego I.L.H. tras encargar la muerte de su examante, la joven Yalenys Valero, quien falleció tiroteada en 2005 en Càlig (Castellón) junto a su amigo Juan Manuel Mata.
Sin embargo, el TSJCV eleva de 30 a 40 años de prisión la pena para el otro acusado, M.A.M.J., mediador que contrató a los sicarios que mataron a la pareja, al apreciar la agravante de alevosía, por lo que aumenta la pena de 15 a 20 años de prisión por cada uno de los asesinatos por los que fue declarado culpable.
El Alto Tribunal Valenciano ha estimado así parcialmente los recursos presentados por las acusaciones particulares del doble crimen de Càlig respecto a la sentencia dictada en noviembre de 2015 por la Audiencia Provincial de Castellón.
El Tribunal ha desestimado los recursos de las defensas de los dos condenados, que pedían la revocación de la sentencia; y del Ministerio Fiscal, que pedía que el empresario gallego fuera condenado como inductor de dos delitos de asesinato y no de homicidio.
La sentencia consideró probado que el acusado I.L.H. conoció a Yalennys Valero cuando ésta rayaba la mayoría de edad en Cuba e inició una relación con ella, fuera del matrimonio de él, hasta el punto de traerla a España a finales de 1998, donde el empresario le facilitó un piso, un coche y un puesto de trabajo en una de sus empresas para regularizar su residencia. Así mismo le abrió una cuenta bancaria con un ingreso inicial de casi 7.000 euros, donde le fue ingresando dinero periódicamente.
A partir de ahí, I.L.H. viajó con frecuencia a Benicarló (Castellón), donde vívía la joven, con la que efectuó diversos viajes y facilitó la llegada a España de la madre y de una de las hermanas de Yalennys.
FUERTE CONTROL
Así, según la sentencia, Yalennys y su hermana empezaron a vivir juntas en 2004, fecha a partir de la cual el empresario empezó a ejercer un fuerte control sobre ambas, incluidas sus salidas de casa y sus amistades, y llegó a amenazar a chicos que se relacionaban con la víctima.
A raíz de dicho control, Yalennys comunicó a I.L.H. su voluntad de terminar la relación, aunque éste la convenció para que fuese a Italia unos días a ver a una hermana y recapacitase. Una vez en Italia, la joven dejó una carta a su hermana en la que indicaba que si le sucedía algo en el futuro, el único culpable sería el empresario.
Tras regresar de Italia, Yalennys continuó la relación con I.L.H. por el temor que sentía hasta que a principios de 2005 le comunicó su decisión de romper definitivamente. El empresario, "despechado y enfurecido" decidió acabar con la vida de las dos hermanas, para lo que contactó con el otro condenado y le encargó que, a cambio de dinero, procediera a la ejecución de las hermanas.
M.A.M.J., para realizar dicho encargo, contactó con una tercera persona, ya condenada por estos hechos, y, tras unos meses de vigilancia sobre las hermanas y su vivienda de Càlig, la noche del 11 al 12 de junio de 2005, el sicario, junto con otra u otras personas no identificadas, accedió al domicilio de las jóvenes para esperarlas.
Hacia las 5.00 horas y tras sufrir un accidente de tráfico, llegó a su vivienda Jalennys acompañada de su amigo Juan Manuel Mata, los cuales fueron atados de pies y manos por el autor material del crimen y sus acompañantes, que les mataron tras dispararles en la cabeza, según la sentencia.
El 17 de noviembre de 2015 la Audiencia Provincial de Castellón condenó al empresario gallego a 28 años de prisión como autor por inducción de dos delitos de homicidio. Al mismo tiempo, condenó al intermediario a 30 años de prisión como cooperador necesario de dos delitos de asesinato.