Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Técnicos del Ejército del Aire revisarán todo el proceso de mantenimiento que se hizo al avión del Príncipe

Defensa no se plantea sustituir los Airbus, que fueron fabricados en 1989, porque todavía les queda una "larga vida por delante"
Técnicos del Ejército del Aire revisarán los pasos realizados en el proceso de mantenimiento al que se ha sometido recientemente al Airbus A-310 de la Fuerza Aérea española que sufrió una avería este domingo durante el vuelo del Príncipe de Asturias a Honduras y así intentar determinar las causas que la provocaron y comprobar si el mantenimiento que se le realiza es el adecuado, según han informado a Europa Press fuentes del Ministerio de Defensa.
Como parte de la investigación que ha encargado personalmente el ministro de Defensa, Pedro Morenés, al Ejército del Aire, técnicos del Grupo 45, unidad cuya misión es el transporte aéreo del Rey y el Gobierno, repasarán los informes, toda la documentación que han acompañado a las sesiones de mantenimiento del Airbus, además de la frecuencia estadística de este tipo de fallos, para determinar si debe acometerse algún cambio en el avión.
No se trata de ninguna comisión creada 'ad hoc' para la investigación de esta avería en concreto, sino que, según han indicado a Europa Press fuentes del Ejército del Aire, se trata de un grupo de trabajo ya existente formado por técnicos que se dedican a este tipo de procedimientos.
La avería que sufrió ayer el A-310 es la segunda que se produce en el mismo aparato en dos meses, después de que el pasado 25 de noviembre otro incidente impidiera a Don Felipe y a su comitiva realizar el vuelo que debía llevarlos a Brasil en visita oficial.
En dicha ocasión, se trató de un incidente registrado en un sensor que, al provocar un cortocircuito, impedía el normal funcionamiento de uno de los 'flaps' del ala izquierda. La avería de ayer se produjo en uno de los indicadores del filtro de aceite.
DOS AVERÍAS SEGUIDAS, UNA CASUALIDAD
Las fuentes del Ejército del Aire consultadas han explicado que todos los aviones se someten a revisiones rutinarias dentro de un mantenimiento programado y que el A-310 en el que el Príncipe voló a Honduras se encontraba en condiciones óptimas. El hecho de que en los últimos dos meses haya sufrido dos averías se atribuye a una mera casualidad.
No obstante, el ministro de Defensa prefiere que técnicos del Grupo 45 revisen el proceso de mantenimiento reciente del avión para ofrecer las máximas garantías de seguridad de cara a futuros viajes. Es el mismo motivo por el que ha ordenado al jefe de Estado Mayor del Aire, general Francisco Javier García Arnaiz, el envío del segundo Airbus de que dispone la Fuerza Aérea española para el regreso de Don Felipe de Honduras.
Antes de volver a Madrid, el Heredero de la Corona viajará directamente de Tegucigalpa a Canarias para, junto con la Princesa de Asturias, realizar una visita oficial que les llevará a Santa Cruz de Tenerife y a Las Palmas.
Los dos aviones A-310 fueron comprados por el Gobierno español en el año 2003, aunque habían sido fabricados en 1989. Las revisiones a las que se les somete eran realizadas tradicionalmente por Iberia, pero desde hace unos meses corren a cargo de la propia Airbus.
LARGA VIDA POR DELANTE
Los procesos de mantenimiento de los aviones se acometen en función de las horas de vuelo o de su antigüedad. En el caso de aparatos comerciales, las revisiones suelen hacerse por horas de vuelo porque están casi permanentemente volando, si bien los Airbus de la Fuerza Aérea española no viajan tanto y, por tanto, las operaciones de reconocimiento se llevan a cabo en función de su tiempo de vida.
En todo caso, las fuentes consultadas han dejado claro que los dos A-310 tienen todavía una "larga vida por delante", por lo que están en condiciones adecuadas para seguir prestando servicio a la Casa Real y al Gobierno, de modo que en el Ejecutivo no se plantean sustituirlos.