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Este martes se juzga en Toledo a cinco personas acusadas de intentar secuestrar al hijo de 'El Pocero'

El hijo del constructor logró huir cuando intentaban capturarle, con la intención de pedir un rescate a la familia de 30 millones
La Audiencia de Toledo celebrará este martes y el miércoles, 25 y 26 de octubre, el juicio contra cinco personas acusadas de un presunto intento de secuestro de Francisco Hernando del Saz (F.H.S.), hijo del constructor Francisco Hernando 'El Pocero', ocurrido el día 25 de abril de 2008 en Seseña (Toledo).
Así reza en el escrito del fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press, quien por un delito de secuestro en grado de tentativa, por otro de falsedad y otro de lesiones pide para los procesados penas que varían entre cinco años y medio y ocho años y medio de prisión, sumando un total de 30 años y medio de prisión.
El representante del Ministerio Fiscal también solicita, en concepto de responsabilidad civil, que los procesados indemnicen conjunta y solidariamente a F.H.S. con 540 euros por las lesiones, con 2.000 euros por las secuelas, y con 6.000 por los daños psicológicos.
RESCATE DE 30 MILLONES DE EUROS
Los hechos, según el relato del fiscal, ocurrieron en fechas no determinadas del año 2007 cuando los procesados L.M.R.S. y J.M.M.G. decidieron, de común acuerdo con L.M.R.P., llevar a cabo un plan ideado previamente por éste que consistía en secuestrar a F.H.S., hijo del constructor Francisco Hernando, con la finalidad de exigir a la familia de la víctima, para lograr su liberación, el pago de un rescate de 30 millones de euros.
Para llevar a cabo la detención de la víctima J.M.R.P. les hizo saber a los otros dos procesados anteriormente citados que contaban con un inmueble situado en la localidad madrileña de Perales del Río. Este inmueble había sido alquilado para tal fin por L.M.R.P, aunque se hacía pasar por su hermano fallecido.
Decidieron los procesados que para garantizar el éxito del secuestro había que realizar obras en el mencionado inmueble con objeto de insonorizar la zona del garaje, y privarla de luz natural. Así, en fecha no determinada pero anterior al día 25 de abril de 2008, J.M.M.G. y N.S.G., conocedores del destino que se iba a dar al chalé, y con la intención de colaborar en el secuestro y participar en el precio del rescate, se encargaron de construir una pared de 'pladur' para evitar que desde el exterior se viera la luz o se oyeran ruidos.
El fiscal también sostiene que N.J.B., conocedor del destino que se le iba a dar al chalé y con la intención de colaborar en el secuestro y participar en el precio del rescate, junto con J.M.M.G., realizó en el mencionado inmueble las reformas eléctricas necesarias para evitar que desde el exterior se viera la luz.
VIGILANCIA PREVIA DE LA VÍCTIMA
Prosigue el representante del ministerio fiscal que para asegurarse de los movimientos y costumbres de la persona que iba a ser secuestrada L.M.R.S., siempre siguiendo instrucciones de su padre L.M.R.P., estableció un sistema de seguimiento y vigilancia de la víctima durante tres meses, y que intentaron llevar acabo el plan en alguna ocasión anterior al día 25 de abril, aunque sin éxito.
Finalmente el 25 de abril del 2008, L.M.R.S. junto con otra persona se apostaron estratégicamente en las inmediaciones del lugar de trabajo de F.H.S. desplazándose el procesado L.M.R.S. en un Citroen Xsara con una matrícula falsa, y otro individuo en un vehículo BMW de color gris.
Sobre las 14.15 horas cuando F.H.S. circulaba a bordo de su vehículo a la altura del tanatorio de Seseña, L.M.R.S. le invistió con su vehículo obligando a la víctima a detener el suyo. Seguidamente se bajaron del coche y golpearon en repetidas ocasiones al hijo de 'El Pocero', para que éste se metiera en el maletero del BWM. Dice el fiscal que para ello los procesados llegaron a rociarle con un spray al objeto de debilitar la defensa y usaron una pistola con la que también le golpearon.
La víctima, tras forcejear con los captores, consiguió zafarse y darse a la fuga, pero sufrió tres heridas contusas en el parietal izquierdo, cuya sanidad necesitó de asistencia médica, invirtiendo para ello 14 días.
Es por ello que el representante del ministerio fiscal pide para L.M.R.S., por un delito de secuestro en grado de tentativa, por otro de falsedad y una falta de lesiones, un total de ocho años y seis meses de prisión, y la prohibición de acercarse y comunicarse con la víctima a una distancia de 300 metros durante 10 años. También pide multa de diez meses, con una cuota de doce euros, y otra multa de dos meses, con una cuota de doce euros.
Mientras, para cada uno de los otro cuatro procesados pide una pena de cinco años y seis meses de prisión, y la prohibición de acercase a F.H.S. a una distancia de 300 metros durante 10 años.