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El Tribunal Supremo confirma la condena de 20 años de cárcel para una madre que mató a sus dos hijos de 11 y tres años

La madre aprovechó que su marido había salido de casa para adormecer con fármacos a los niños y después asfixiarlos
El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 20 años de cárcel impuesta a una madre que asfixió a sus dos hijos, de once y tres años de edad, hasta causarles la muerte, mientras su marido se encontraba fuera del domicilio familiar.
La Sala de lo Penal ha desestimado el recurso que presentó el padre contra la sentencia dictada el pasado marzo por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que rebajaba de 35 a 20 años la condena que en un principio impuso un jurado popular a la progenitora como autora de dos delitos de asesinato.
En una sentencia hecha pública este miércoles, el alto tribunal ha considerado que la resolución del Tribunal Superior de Andalucía no puede considerarse "arbitraria o carente de racionalidad" cuando atenuó la pena al aplicar una eximente incompleta por alteración psíquica al sufrir la madre una "depresión melancólica" de carácter grave.
BAJO EXAMEN MÉDICO
Los magistrados explican que el tribunal se hizo eco de los informes periciales de varios médicos y psiquiatras que examinaron a la acusada e informaron de que había abandonado el tratamiento médico y de que sus capacidades estaban afectadas "en un 80 por ciento".
La resolución del Supremo, adelantada por Diario de Jaén, recoge que los peritos explicaron que la madre pensaba que era incapaz de cuidar a sus hijos y no quería que ellos sufrieran. El alto tribunal también subraya que la condena está "ajustada a los límites legales".
Los hechos se remontan a septiembre de 2011, cuando Ruth Berbel ideó un plan para acabar con la vida de sus hijos en el domicilio familiar del barrio de La Alcantarilla en Jaén. Aprovechando que su marido había salido de casa para acudir a rehabilitación, machacó varios fármacos en un mortero con la intención de mezclarlos con yogur y adormecer a los niños.
Ese 28 de septiembre no culminó su acción, pero sí al día siguiente cuando los dio a tomar a los niños, para después asfixiarlos hasta acabar con su vida. Acto seguido, telefoneó a casa de su hermano y comunicó a su cuñada que había matado a sus hijos.