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UPyD exige al PSOE que cese al vocal vecino de Puente de Vallecas (Madrid) que pudo gastar 46.400€ con una tarjeta opaca

Ortega afea que esta figura se haya pervertido hasta convertirse, en algunos casos, en una "agencia de colocación profesional"
El portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid, David Ortega, ha exigido al PSOE que cese al vocal vecino de Puente de Vallecas Santiago Javier Sánchez Carlos por haber podido gastar 46.400 euros con una tarjeta opaca de Caja Madrid.
La petición de cese se produce después de que el presidente del PP de Arganzuela, José Nieto Antolinos, presentara ayer lunes a la alcaldesa, Ana Botella, su dimisión como vocal vecino en el distrito, después de que su nombre apareciera en el listado de consejeros que habrían hecho un uso fraudulento de las tarjetas opacas de Caja Madrid, con una cifra que alcanza los 19.800 euros.
Para Ortega, que ha recordado que Antolinos sigue siendo presidente del PP de Arganzuela, es "una grave incongruencia en un partido que, por un lado, habla de regeneración y, por otro, es el principal protagonista de los mayores escándalos de corrupción de la política madrileña".
En cuanto al vocal vecino socialista, su Grupo Municipal explicó que están a la espera de la investigación abierta por el PSOE y que no tienen mucho margen de actuación ya que hasta la elección de los vocales vecinos no parte de ellos, sino de las las agrupaciones de distrito.
La formación magenta ha apostillado en este punto que el nombramiento de los vocales vecinos "es responsabilidad de los grupos municipales". "Aunque ahora miren para otro lado, el PSOE también fue protagonista del saqueo de Caja Madrid: todos recordamos cómo se repartían los puestos con el PP e IU", han añadido.
El edil ha apuntado que es "la hora de que vayan pasando de las palabras a los hechos, pero sin embargo el cese de este vocal vecino ya tarda demasiado".
La implicación de estos dos vocales vecinos en el escándalo de las tarjetas opacas han servido a UPyD para defender la apertura de una reflexión sobre esta figura de participación vecinal. "Llevamos denunciando desde que entramos al Ayuntamiento, en 2011, la deformación de la figura de los vocales vecinos. Deben ser representantes políticos que permitan conectar mejor los distritos con el Ayuntamiento y los han convertido, en algunos casos, en una agencia de colocación profesional", ha apostillado.
"Es una de las muchas cosas que queremos cambiar en la próxima legislatura"", ha adelantado David Ortega, después de recordar que Madrid cuenta con 525 vocales vecinos, una cifra que para él es "claramente excesiva".