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Urkullu defiende que es "un deber institucional rescatar la memoria y transmitir los valores" de las víctimas

El Instituto Gogora recibe los archivos de la sociedad Aranzadi en materia de memoria histórica, que quedarán a disposición pública
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha recibido este lunes los archivos en materia de memoria histórica elaborados por la sociedad Aranzadi, que quedarán ahora depositados en el Instituto Gogora, en un acto en el que ha subrayado que "es un deber institucional rescatar la memoria y transmitir los valores democráticos de quienes en medio de graves episodios violentos, pugnaron por defender la dignidad y la libertad".
El presidente de la sociedad Aranzadi, Francisco Etxeberria, ha hecho entrega simbólica de estos archivos, que recopilan información sobre más de 50.000 personas, en un acto desarrollado en la sede del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos-Gogora, en el que también han estado presentes el secretario de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández, la directora de Víctimas y Derechos Humanos, Monika Hernando, y la directora de Gogora, Aintzane Ezenarro.
Estos archivos de memoria histórica han sido recopilados por Aranzadi durante los últimos trece años dentro de la colaboración que mantiene la sociedad y el Ejecutivo autonómico y, a partir de ahora, serán ordenados para que puedan estar a disposición pública.
En palabras del lehendakari, este archivo "contribuye a la recuperación de la memoria y la dignidad de miles de personas" y tiene, además, "un valor y un significado de reconocimiento colectivo a las generaciones que nos precedieron y padecieron la injusticia de la Guerra Civil y la dictadura".
Según ha indicado, estos testimonios, bases de datos y documentos "hacen referencia a seres humanos, personas con nombre y apellidos, que perdieron la vida o sufrieron graves violaciones de los derechos humanos en la defensa de los principios democráticos".
Por ello, ha afirmado, los datos recogidos en estos archivos suponen "un acto de reconocimiento institucional de la injusticia padecida".
Entre la documentación entregada al Instituto Gogora hay varios registros en los cuales se pueden encontrar nombres de personas desaparecidas o perseguidas durante la guerra civil, como listados militares, registros de penados de la Administración General, fallecidos en campaña recogidos en el Archivo Histórico de Bizkaia y registros en el Libro de Inhumaciones (vaciados de los fusilados y muertos en combate) relativos al Archivo Municipal de Bilbao.
También se recogen informes de localización y exhumación de fosas. Se han elaborado 20 informes de fosas localizadas en Álava, 32 informes en Bizkaia y 31 informes en Gipuzkoa, así como otros 15 más relativos a otras localizaciones.
La Sociedad de Ciencias Aranzadi, en colaboración con el Gobierno vasco, ha atendido a 1.618 familias. Según han explicado sus responsables, la ciudadanía vasca puede dirigirse al Gobierno vasco para solicitar información sobre familiares desaparecidos durante la guerra. En estos casos, el Ejecutivo de la mano de Aranzadi, realiza una búsqueda de entre los archivos y elabora un informe con el contenido encontrado. Este informe se entrega a la familia de manos de la administración y una copia queda guardada a modo de archivo.
Además del soporte en papel, también se ha digitalizado la información disponible y se han grabado en vídeo testimonios de personas, localizaciones de fosas y varias exhumaciones.
VALOR PEDAGÓGICO
El lehendakari ha destacado, as imismo, que estos archivos tienen "un valor y significado pedagógico". "Su estudio y tratamiento permitirá reflexionar, desde hoy, sobre lo ocurrido en el pasado. La guerra es inadmisible desde el punto de vista de la dignidad humana, como lo es la opresión militar y contra las libertades que representó la historia de la dictadura", ha manifestado.
En esta línea, ha apuntado que "la educación para la convivencia está directamente vinculada con la educación para la dignidad humana" y, según ha remarcado, "desde ese punto de vista, la violencia, en cualquiera de sus expresiones, pierde su sentido y justificación", ha agregado.
Urkullu ha recordado que ahora corresponderá al Instituto Gogora ordenar esos testimonios, archivos, bases de datos y documentos, de forma que puedan estar a disposición pública". "Es un deber institucional rescatar su memoria y transmitir los valores democráticos de quienes en medio de graves episodios violentos, pugnaron por defender la dignidad y libertad", ha asegurado.
En esta línea, Francisco Etxeberria ha destacado que "la administración vasca ha estado preocupada por este asunto desde hace muchos años" ya que, desde que en 2002 el entonces lehendakari Juan José Ibarretxe realizara una declaración en la que manifestaba el compromiso del Gobierno vasco en esta materia y un año después "ya teníamos un convenio" de colaboración entre ambos, se ha trabajado "en la etapa de Ibarretxe, en la de Patxi López, y en la actual" de la mano del área de Derechos Humanos, que es "el encaje ideal" para estas cuestiones.
De este modo, el presidente de Aranzadi ha señalado que "en el País Vasco existe una ventanilla y estamos atendiendo a toda la gente que lo pida". "Y seguiremos atendiendo a todas las personas que sigan llamando", ha asegurado.