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Los agentes rusos deportados de EEUU son sometidos al detector de mentiras

Una camioneta transporta el pasado viernes en el aropuerto internacional Dulles, a las afueras de Washington, a los cuatro ciudadanos rusos que llegaron procedentes de Viena y que estaban en una prisión en su país natal por trabajar como agentes secretos para la Inteligencia estadounidense. EFE/Archivotelecinco.es
Los diez agentes rusos deportados de Estados Unidos que fueron canjeados por cuatro rusos condenados en Rusia por espionaje son sometidos a una investigación que incluye el empleo de detectores de mentiras, reveló hoy el periódico "Moskovski Komsomólets".
El rotativo, que cita una fuente anónima de los servicios secretos rusos, indicó que la investigación tiene como objetivo establecer las causas que llevaron a la desarticulación de la red de agentes que actuó durante diez años en EEUU.
"A fin de esclarecer todos los detalles, se llevan a cabo conversaciones, diversos test, que incluyen el empleo de detectores de mentiras. Pero este trabajo no puede llamarse interrogatorio", precisó.
Una de las líneas de la investigación se refiere a la posibilidad de que la caída de la red de agentes haya sido producto de una traición.
"Son investigados funcionarios del SVR (Servicio de Espionaje Exterior), tanto en servicio como algunos que trabajaron en él hace diez años", aseguró la fuente de "Moskovski Komsomólets".
Agregó que la búsqueda de un traidor es un trabajo enorme, pues decenas de altos funcionarios del SVR, muchos de ellos ya retirados, tenían acceso a información sobre los agentes.
Los diez agentes, que llegaron a Rusia el viernes pasado, tras el mayor canje de espías entre Moscú y Washington desde el término de la Guerra Fría, están en hoteles del SVR, en territorios cerrados, "donde no funcionan los teléfonos móviles".
"En principio, pueden ser visitados por sus familiares, pero ellos no tienen derecho de abandonar el territorio", subrayó el periódico, que destaca que la "concentración" de los agentes, todo ellos miembros de la plantilla del SVR, puede durar algunas semanas.
Según la fuente de los servicios secretos, si se establece que los agentes no cometieron fallos graves en su trabajo en el extranjero, quedarán libres y podrán seguir su trabajo en el SVR o retirarse del servicio.
"Moskovski Komsomólets" augura a uno de ellos, a Anna Chapman, la pelirroja de 28 años que ha sido bautizada por los medios como "agente 90-60-90", un brillante futuro como presentadora de televisión.