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El diplomático de EE.UU. acusado de conspirar tiene 72 horas para dejar Bolivia

El diplomático de la embajada de EE.UU. en La Paz que fue expulsado hoy por el presidente Evo Morales por presunta conspiración tiene 72 horas para abandonar Bolivia, informó hoy el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca.
En declaraciones a los medios, Choquehuanca afirmó que ya se ha notificado a la legación de Washington la decisión de su Gobierno de expulsar al funcionario estadounidense de origen mexicano Francisco Martínez, que es el segundo secretario de la embajada en La Paz.
"La convención de Viena establece claramente que un diplomático no puede hacer labor política ni hacer injerencias", señaló el canciller, al señalar que la expulsión se ampara en el artículo nueve de ese acuerdo internacional.
Morales anunció hoy su decisión de expulsar a este diplomático por su presunta colaboración con sus rivales políticos y bajo la acusación de ser el enlace de Rodrigo Carrasco, un ex capitán de la policía boliviana acusado de espiar a la petrolera estatal YPFB para la CIA.
El Gobierno de EE.UU. tildó la decisión de "injustificada", rechazó las acusaciones contra Martínez y aseguró que la iniciativa "contradice las declaraciones recientes del Ejecutivo de Morales que expresaban su deseo de mejorar las relaciones bilaterales".
"Estados Unidos tiene que entender que este país no va a aceptar injerencia. Las buenas relaciones se construyen respetando las normas internacionales", replicó en La Paz Choquehuanca.
No obstante, el ministro consideró que la expulsión del diplomático "no tiene que perjudicar" las relaciones con Washington, sino llamar la atención de ese Gobierno en el sentido de que Bolivia no va a permitir una injerencia y quiere lazos de respeto.
"Hemos manifestado en varias ocasiones que queremos mejorar las relaciones con todos los países del mundo y con EE.UU.", insistió.
Este episodio agrava aún más las relaciones de Bolivia y EE.UU. desde que en septiembre pasado el Gobierno de Morales expulsara al embajador de Washington en La Paz, Philip Goldberg, también por una presunta conspiración en su contra.
Estados Unidos respondió entonces echando al embajador boliviano, Gustavo Guzmán.