Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

“Nos mandan al gallinero”

La mesa del Parlamento coloca a Podemos en las últimas filas del Congreso de los Diputados. Así lo ha decidido en votación la mayoría de la Mesa de la cámara, con los votos del Partido Popular, Ciudadanos, y Micaela Navarro, presidenta del PSOE.

La decisión ha despertado la indignación de Podemos que considera que su grupo, con casi 70 diputados, no puede quedar relegado al final del hemiciclo, y disperso; por detrás incluso del PNV, que sólo cuenta con 6 escaños, o Convergencia, con 8. Incluso Ciudadanos, con 40 diputados, tiene una posición privilegiada respecto a Podemos: se sentarán justo detrás del gobierno, en la bancada central.  

El propio presidente de la cámara, el socialista Patxi López, se ha mostrado contrario a esta distribución. Lo rocambolesco de la situación es que nadie quiere asumir la iniciativa: el PSOE y Ciudadanos aseguran que la ha liderado la popular Celia Villalobos, mientras que el PP afirma que han sido los otros dos grupos. Unos a otros se responsabilizan de una decisión que han asumido entre todos. Podemos ya ha anunciado que la impugnará.