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Las grandes potencias dicen a Irán que la puerta a la negociación sigue abierta

El subsecretario para Asuntos Políticos del Departamento de Estado, William Burns, ha mantenido una serie de reuniones con sus contrapartes del G5+1 y con la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton. EFE/Archivotelecinco.es
El grupo de grandes potencias que forman el G5+1 y la Unión Europea (UE) han renovado su oferta de diálogo a Irán, pese a las sanciones unilaterales que impuso esta semana EE.UU., informó el Departamento de Estado.
"Repitieron su oferta de reunirse con Irán para discutir sobre el asunto nuclear y enfatizaron que la puerta sigue abierta", dijo Mark Toner, un portavoz del Departamento de Estado.
El subsecretario para Asuntos Políticos del Departamento de Estado, William Burns, ha mantenido una serie de reuniones con sus contrapartes del G5+1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -EE.UU., Rusia, Francia, Gran Bretaña y China- y Alemania) y con la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton.
El objetivo de estas reuniones, dijo Toner, ha sido "revisar la situación respecto al programa nuclear iraní".
Según el portavoz, todos los países y la Unión Europea han reafirmado su apoyo a la resolución 1929 que tomó el Consejo de Seguridad de la ONU el mes pasado, que establece un nuevo y más duro régimen de sanciones a Teherán si no clarifica ante la comunidad internacional su programa nuclear.
Sin embargo, también han reiterado que el objetivo del grupo es encontrar una solución dialogada con Irán para finalizar con décadas de hostilidades entre el régimen iraní y occidente.
Toner destacó que Ashton comunicó esta intención a Irán en una carta enviada al Gobierno que preside Mahmud Ahmadineyad, en la que reiteraron que la puerta al diálogo "sigue abierta".
El Congreso estadounidense, no obstante, ha aprobado un paquete de nuevas restricciones en materia energética y financiera a Irán, que firmó el presidente Barack Obama esta semana.
La Cámara de Representantes y el Senado aprobaron la semana pasada un proyecto de ley que impone sanciones contra negocios que den a Irán petróleo refinado o le ayuden a fabricarlo, y contra instituciones financieras que hagan negocio con la Guardia Revolucionaria iraní.
El texto indica que los bancos extranjeros que hagan negocio con bancos iraníes que estén en la "lista negra" estadounidense tendrán dos opciones: cesar sus actividades o arriesgarse a que Estados Unidos les bloquee el acceso a su sistema financiero.
Obama señaló que son las sanciones "más duras contra ese país jamás aprobadas por el Congreso" estadounidense y advirtió a Irán que "continuará la presión" internacional para evitar que la República Islámica pueda hacerse con armamento nuclear.
Irán desarrolla un plan de enriquecimiento de uranio que asegura que tiene fines pacíficos, pero la comunidad internacional sospecha que bajo esa apariencia lo que busca Teherán es construir un arma nuclear.