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La Infanta Cristina, en el banquillo más próximo a la prensa en el juicio del caso Nóos

Ya está todo preparado para que se celebre uno de los juicios más esperados de los últimos años. Un macrojuicio en el que han tenido que habilitar un edificio en un polígono a las afueras de Palma de Mallorca. Y la primera sesión del juicio del caso Nóos va a ser de récord. 590 periodistas de todo el mundo, cuatro cámaras grabando. Expectación máxima para ver a una hermana del rey y a su marido, sentados en el banquillo. Una situación a la que estamos poco acostumbrados. Las butacas ya están repartidas. Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin compartirán la tercera fila del banquillo pero no se sentarán juntos. La infanta justo al lado del lugar reservado para los periodistas y tres imputados más allá, un Urdangarin seguido de su ex socio, Diego Torres, quien pide protección policial para intentar evitar, según él, una situación traumática. Reclama seguridad a su llegada a Barcelona y en los traslados del hotel al juzgado. El resto del banquillo, 14 exaltos cargos de las Administraciones balear, madrileña y valenciana, entre los que destaca el expresidente balear Jaume Matas.