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El instructor de la Policía achaca a Martínez un papel de "dar apariencia de legalidad" a contratos con la red

Asegura que se "reinventaban" las condiciones de los concursos públicos para adjudicarlos al entramado empresarial de Correa
La Policía considera que la exconsellera de Turismo y expresidenta de las Corts Valencianes, Milagrosa Martínez, tuvo un papel de "dar apariencia de legalidad" a los contratos suscritos por su departamento con empresas de la trama Gürtel cuando en realidad era "una adjudicación directa".
Así lo ha indicado el inspector de la Brigada de Blanqueo de capitales y Anticorrupción de la Policía responsable de la operación contra la trama Gürtel en la sesión de este lunes de la vista que se celebra en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) por la pieza tres del caso Gürtel, en la que se están juzgando presuntas irregularidades en las contrataciones entre la Generalitat y Orange Market S.L. para las ferias Fitur entre los años 2005 y 2009.
El agente ha explicado que el "papel" de Martínez era "no sólo de adjudicación de concursos sino también de procedimientos ajenos al contrato adjudicado para otros servicios" y se trataba de "dar apariencia de legalidad" cuando se trataba de "adjudicaciones directas".
Además, ha relatado cómo, en las grabaciones que se realizaron a uno de los presuntos cabecillas de la trama y responsable de Orange Market, Álvaro Pérez --conocido como 'El Bigotes'--, se escucha a éste hablar de "compras de regalos de lujo" para Martínez y la su sucesora en el cargo, Angélica Such.
El inspector ha comentado que en las conversaciones se utilizaban "apelativos" para referirse a las ex responsables de Turismo en la Generalitat y uno de ellos era "La Perla" para Martínez, sobre la que "varios elementos" permitieron a los responsables del operativo concluir que existen "indicios de que recibía regalos de la organización".
Según ha relatado, Orange Market se había constituido un año y cuatro meses antes de optar al montaje del stand de la Comunitat en Fitur por primera vez, por lo que "no tenía experiencia para ganar el concurso". Por ello, recurrieron a la firma situada en Madrid Easy Concept porque "tenía un diseñador que les podía dar lo que necesitaban".
La trama, ha continuado, disponía de numerosas empresas con actividad o "dormidas" para que no se produjera una concentración de adjudicaciones hacia una misma empresa y "se viera que no había libre concurso". Entre estas firmas destacaba Easy Concept, "la cabecera del grupo en Madrid", o Special Events, que "organizaba actos del PP a nivel nacional", según ha sostenido.
"ENTRAMADO ASIMÉTRICO DE SOCIEDADES"
De esta forma, presuntamente, primero Easy Concept preparaba los documentos dirigidos a "orientar los parámetros de los pliegos del concurso para que Orange Market obtuviera la máxima puntuación" y en la generación de facturas se utilizaban las "diferentes marcas" de este "entramado asimétrico de sociedades".
En este conglomerado, las empresas "tenían el mismo núcleo societario, disponían de uno o dos trabajadores, compartían correos electrónicos y se movían bajo criterios de grupo pese a que tienen contabilidades diferentes", ha señalado.
Interrogado por el "papel" de los miembros de la trama, el instructor del operativo que sacó a la luz el caso Gürtel ha apuntado que Francisco Correa tenía participación "en el día a día del negocio" y de dirección. Además, lo ha definido como la "cabeza y cúspide de la organización".
Correa, ha explicado, utilizaba presuntamente los fondos que llegaban a su caja B para "sus gastos e inversiones", mientras que el expresidente de Special Events, Pablo Crespo, "utilizaba su estructura patrimonial transfiriendo los fondos de una sociedad que no tiene trabajadores ni actividad pero realiza servicios inexistentes por los que factura".
Álvaro Pérez trasladó su residencia desde Madrid a Valencia para "seguir con el negocio", ya que era quien tenía "relación directa con los cargos públicos de la Generalitat Valenciana" y "figura como el entregador de obsequios de lujo a los altos cargos".
PERSONAL DE CONSELLERIA
En cuanto a personas que ocupaban puestos de responsabilidad en el departamento de Turismo, el inspector ha destacado al entonces jefe de gabinete de Martínez, Rafael Betoret, que tenía "una relación directa con Orange Market en el proceso de facturación de servicios de esta empresa a la Conselleria". "Se le remitían las facturas a su correo y él las validaba o no". Les decía "esta factura no te la voy a poder pagar, impútala a otro acto", ha apostillado.
Otros cargos de Turismo que tuvieron "participación" en la trama, según el inspector, fueron Ana Grau, que tenía una "relación directa con Orange Market", Jorge Guarro o Juan Bover, participantes de la mesa de contratación y la elaboración de pliegos, respectivamente.
En otro momento de su declaración como testigo, el inspector ha señalado que elaboraron un informe sobre las sociedades de las que dependía Orange Market y que "se distribuían en tres niveles". El primero de ellos se situaba en un "paraíso fiscal y opaco" como Lewis, otro en "su colonia", Inglaterra, y el último en España. Se trataba de una "estructura de raíz británica", ha dicho.
Más adelante "se piensa otra estructura que tiene dos bases, en Madrid y en Valencia", ya que "en función de una serie de avatares iban modificando el conglomerado". "La caja B estaba en los tres niveles pero alimentaban la caja central, que se encontraba en un domicilio situado en la calle de Serrano, 40, de Madrid".