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Una manifestación pide que el niño reclamado por su padre estadounidense siga en Brasil

Unas 150 personas exigieron hoy en Río de Janeiro, un día después de que el caso llegara a las más altas esferas gubernamentales, que un niño de ocho años reclamado por su padre estadounidense permanezca con su familia materna en Brasil.
La situación del pequeño Stan Goldman fue discutida ayer en la Casa Blanca, en el primer encuentro entre los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Estados Unidos, Barack Obama.
En 2004 la madre del niño, la brasileña Bruna Bianchi, viajó con el chico desde Estados Unidos hacia Río de Janeiro en unas supuestas vacaciones y jamás regresó.
Desde Brasil se divorció del padre del niño, el estadounidense David Goldman, y luego se casó con el abogado João Paulo Lins e Silva.
Bruna murió el año pasado y Sean vive ahora con su padrastro, que ha pedido la custodia, mientras el padre biológico intenta ante la Justicia que se le devuelva a su hijo.
La manifestación realizada hoy en Río de Janeiro fue frente al hotel en que se hospeda Goldman, quien está en la ciudad desde hace una semana para conversar con sus abogados y visitar a su hijo.
Los manifestantes, que vestían en su enorme mayoría de blanco y portaban banderas de Brasil, exhibieron pancartas en las que se leía "Sean quiere quedarse" y "Respete la voluntad de Sean".
En la rueda de prensa posterior al encuentro de ayer con Obama en la Casa Blanca, Lula reiteró que el asunto está en la Justicia federal y que "cualquiera que sea la decisión el Gobierno la respetará".
Obama, a su turno, agradeció al Gobierno brasileño que el caso sea tratado en la Justicia federal.
Además, según fuentes citadas por la prensa local, le manifestó a Lula su interés en que el niño regrese a vivir con su verdadero padre, cuyo reclamo fue respaldado por un pequeño grupo de manifestantes frente a la Casa Blanca.
En una entrevista que publica hoy el diario carioca O Globo, el padrastro de Sean sugiere que Goldman está en realidad detrás de la herencia de su ex esposa, que le corresponde por derecho a su hijo.
Lins e Silva no precisó la cuantía de esa herencia, pero explicó que Bruna había montado "un negocio de moda infantil que ha sido un bello éxito" y sostuvo que "es muy extraño" que Goldman "sólo haya aparecido" después del fallecimiento de su ex esposa.
Sobre la actitud que ha tomado el Gobierno de Estados Unidos ante el caso, Lins e Silva manifestó que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, "debería ocuparse de otros asuntos" en vez de "preocuparse de las familias de los otros".
Según el abogado, Clinton "no tiene nada que ver" con el caso, que a su juicio es solamente "un problema de familia" que debe ser resuelto por las leyes brasileñas.