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El miércoles comenzará el juicio a cinco acusados de colocar la ikurriña gigante en el chupinazo de 2013

Este miércoles, 8 de octubre, dará comienzo en el Palacio de Justicia de Pamplona el juicio a cinco acusados de un delito de desórdenes públicos por colocar una ikurriña gigante frente a la fachada del Ayuntamiento de Pamplona en el chupinazo de los Sanfermines de 2013, lo que motivó que las fiestas comenzaran con 20 minutos de retraso.
El fiscal indica en su escrito de acusación que los cinco procesados, para los que pide 5 meses de prisión, "planearon en los meses previos a las fiestas de San Fermín colgar una ikurriña de grandes dimensiones en la plaza Consistorial de Pamplona en el momento en que se fuera a tirar el chupinazo", que "se retrasó 20 minutos". Los acusados son M.V.J., I.G.C., I.B.O., J.G.A., e I.R.M.
Según el escrito, desde el 11 de junio los acusados realizaron "diferentes actos preparatorios" con el fin de que "la bandera quedara en un lugar bien visible delante de la fachada del Ayuntamiento" y de que "no pudieran ser identificadas las personas que llevaran a cabo la acción".
En primer lugar, relata el fiscal, "decidieron que para colocar la bandera era necesario acceder a los tejados del edificio situado en la plaza Consistorial, número 2, a la derecha del Ayuntamiento, y al del edificio ubicado en los números 2 y 4 de la calle San Saturnino, a la izquierda del Consistorio".
Además, continúa el fiscal, varios de los acusados adquirieron, entre otras cosas, cañas de pescar, rollos de sedal, candados, artículos de disfraz, pelucas, y gafas de sol "para ocultar el rostro".
Al edificio de la plaza Consistorial, número 2, accedieron por los tejados desde un inmueble de la calle Mercaderes, según indica el escrito, que también destaca que esta acción ya la habían realizado en los días previos a San Fermín con el objetivo de dejar la ikurriña.
Por otro lado, al inmueble de la calle San Saturnino, que se encontraba en obras, entraron diciéndole a uno de los vecinos que eran trabajadores que tenían que colocar unas tejas en la cubierta del edificio, donde pasaron la noche.
El fiscal indica que "unos momentos antes de las 12 horas del 6 de julio, a punto de tirarse el chupinazo", uno de los acusados y otra persona que lo acompañaba accedieron al tejado de la calle San Saturnino "ocultando totalmente el rostro y disimulando su apariencia con pelucas, gafas y gorros y portando una caña de pescar".
Otros dos acusados, añade el Ministerio público, avanzaron por los tejados desde la calle Mercaderes hasta el tejado del edificio de la plaza Consistorial con cuerdas, cañas de pescar, recogieron del tejado la ikurriña, la desplegaron y ataron con una cuerda.
Según el fiscal, los que se encontraban en el tejado del edificio de la calle San Saturnino tiraron con una caña un sedal enganchado a varios mosquetones que recogieron los que se encontraban en la del edificio de la plaza Consistorial y engancharon la ikurriña, desplegándola entre todos y tapando la fachada del Ayuntamiento.
La bandera desplegada por los acusados, según el fiscal, tenía unas dimensiones de 5,54 por 6,50 metros y tapaba parcialmente la fachada del Ayuntamiento, incluido el balcón desde el que se iba a lanzar el chupinazo.