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Los ministros sudamericanos y árabes apoyan la alianza de civilizaciones

Los ministros sudamericanos y árabes destacaron hoy en El Cairo la necesidad de fomentar la alianza de las civilizaciones, crear mecanismos para proteger a sus regiones de las crisis financieras periódicas y apoyar la paz en Oriente Medio.
Así lo expresaron en los discursos de apertura de una reunión preparatoria de la cumbre entre Sudamérica y los países árabes que se celebrará el 31 de marzo en Doha, la capital de Qatar, y que será la continuación celebrada en Brasil en el año 2005.
"A pesar de que tenemos tantas cosas en común, nuestras dos regiones no se conocen bien", declaró el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorin, en la inauguración de la reunión, que se desarrolla en la sede de la Liga Árabe.
"La alianza de las civilizaciones es lo que nos trae aquí", insistió el ministro brasileño en su discurso, que al igual que el resto de sus homólogos, hizo hincapié en la crisis económica.
Sentados entorno a una mesa circular en cuya cabecera figuraban los representantes de Brasil, Chile, Qatar y Siria, los ministros expresaron su necesidad de estrechar sus lazos y coincidieron en que la reunión se celebra en un momento difícil para Oriente Medio.
Amorim se refirió a la reciente ofensiva militar israelí "Plomo fundido" contra la franja de Gaza de la que dijo representa una "tragedia" que ha tenido un especial impacto en el proceso de paz de Oriente Medio.
El representante brasileño citó palabras del rey de Jordania, Abdalá II, quien afirmó que, en Oriente Medio "no se necesita un proceso de paz, sino que lo que se necesita es la paz".
Amorim sugirió que en la reunión de hoy o en la cumbre de Doha se estudie la posibilidad de fijar mecanismos para proteger a los países de las dos regiones de las crisis financieras periódicas.
El ministro argentino de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, insistió en que la crisis, "originada en los países desarrollados", exige no sólo una reforma global de las instituciones financieras internacionales, sino también un replanteamiento de políticas como la cooperación sur-sur.
Enumeró cuatro áreas de preferencia en las que Argentina insistirá en la próxima cumbre del G-20, que se celebrará en Londres el 1 de abril, y citó "la transformación de los organismos multilaterales de crédito", a fin de "democratizar el crédito".
Igualmente expresó la necesidad de mejorar la coordinación macroeconómica mediante negociaciones comerciales, fiscales y monetarias, y edificar "una nueva arquitectura financiera con más actores y que favorezca el crédito para el desarrollo".
El viceministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, destacó los esfuerzos de integración llevados a cabo por UNASUR desde su fundación el año pasado, y expresó su apoyo a la causa palestina y las resoluciones de la ONU en favor de dos Estados, el israelí y el palestino.
"Lamentamos constatar que con el tiempo ese objetivo no se ha cumplido, como otras muchas resoluciones de la ONU", agregó Van Klaveren.
El secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, insistió en la necesidad de fomentar el diálogo de civilizaciones y las iniciativas en ese sentido del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Musa criticó a Israel por su ataque a Gaza y alabó la postura de algunos países latinoamericanos que, en respuesta a esa ofensiva, decidieron cortar sus vínculos diplomáticos con Israel.
El ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid al Mualem, pidió definir mecanismos conjuntos para "construir puentes entre las dos regiones".
Además, insistió en la necesidad de "pedirle cuentas a Israel" por su reciente ofensiva a Gaza, y dijo que los países árabes esperan más cooperación de los países latinoamericanos para "lograr una paz global en Oriente medio".