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El jefe de la misión de la UE pide 200 soldados adicionales a los Estados miembros

El comandante de la operación militar de la UE en República Centroafricana, general francés Phlippe Pontiès, ha reclamado unos 200 soldados adicionales a los Estados miembros para la misión europea, cuyos primeros efectivos llegaron sobre el terreno a la capital hace diez días.
Pontiès no ha querido cifrar las "fuerzas de combate" adicionales que le hacen falta pero ha precisado que tiene dos compañías de Infantería que aportan Francia y Georgia y necesita dos secciones más y un elemento de control para completar el "embrión" de otra compañía, a la que contribuyen Estonia y Letonia con una sección cada uno, es decir, unos 50 efectivos cada uno y aspira si es "posible" a contar con una cuarta compañía que, según el país, están compuestas por entre 90 y 150 militares.
El general galo ha asegurado que ya cuenta con 800 efectivos "garantizados" para la misión, que son suficientes para cumplir las tareas encomendadas dado que cuentan con un arco de capacidades "coherente" incluidas logísticas, de combate, fuerzas especiales y un componente de la Gendarmería Europa "esencial para operación de mantenimiento del orden y capacidad de investigación" y que podrían practicar detenciones sobre el terreno.
Pero ha insistido en pedir "fuerzas de combate" adicionales para tener "más libertad de acción y movimiento" sobre el terreno y ha admitido que le faltan también "algunas capacidades médicas". Por ello, ha convocado a principios de mayo a los Estados miembros para recabar las contribuciones necesarias.
La misión europea, a la que España contribuirá con 60 militares, incluidos 50 efectivos de fuerzas especiales y 25 guardias civiles, espera asumir la seguridad del aeropuerto de la capital a finales de abril, cuando alcance su capacidad operativa inicial y a partir de ahí comenzaría a iniciar las patrullas en otros dos distritos de la capital cuya seguridad también asumirá.
El comandante ha reconocido que para finales de mayo no contará con todos los medios de transporte estratégico necesarios y que esto sumado a la falta de un apoyo logístico "robusto" y "sobre todo" la falta de capacidades de alojamiento e infraestructuras porque "en Bangui no hay nada, todo está por construir" puede retrasar que la fuerza alcance su capacidad operativa total, prevista inicialmente a finales de mayo y que puede hasta junio.
La misión, que contribuirá a proteger a las poblaciones más amenazadas por la violencia interétnica entre musulmanes y cristianos y permitir el suministro de ayuda humanitaria, tendrán un mandato máximo de seis meses desde que alcance su capacidad operativa total.
Pontiès ha admitido que la situación en Bagui "se deteriora" de nuevo y por ello el despliegue de la operación europea "sólo puede ser bienvenida", al tiempo que ha confirmado que discutirá las modalidades de cooperación con la fuerza africana sobre el terreno MISCA en su próximo viaje a la capital, a finales de abril y ha avanzado que también tiene intención de visitar la ONU para analizar el relevo a mediados de septiembre de una fuerza de mantenimiento de paz internacional autorizada por el Consejo de Seguridad.
Francia, que ejerce de nación marco de la operación aporta, además de una compañía, capacidades de transporte y contribuye a la Gendarmería Europa y Georgia aporta 150 efectivos y se consolida como el segundo mayor contribuyente.
Estonia y Letonia aportan unos 50 efectivos cada uno, mientras que Portugal también contribuirá a la Gendarmería Europa y aportará un avión de transporte táctico e Italia, aporta una sección de zapadores en apoyo al despliegue y, Finlandia, un equipo civil-militar y expertos en desactivación de artefactos explosivos.
Por su parte, Alemania, Luxemburgo, Reino Unido y Suecia no contribuyen con tropas a la misión pero sí aportarán capacidades de transporte aéreo estratégico.