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Un policía dice que "nadie pintó planos, amenazó ni golpeó" a los acusados por el caso

Un agente del Grupo de Menores (Grume) del Cuerpo Nacional de Policía que participó en la investigación por la desaparición de la joven sevillana Marta del Castillo ha asegurado que ningún agente "pintó planos, amenazó ni golpeó" a ninguno de los acusados, que han asegurado que declararon "bajo presiones".
Durante su declaración ante el tribunal encargado de enjuiciar el caso, este agente ha subrayado que "no se amenazó ni presionó ni nada de nada". "No hubo ningún tipo de presión, no hubo golpes, y nadie pintó planos". Hay que recordar que Samuel Benítez declaró que la Policía le pintó un plano y le indicó el punto desde donde tenía que decir que tiró el cuerpo de Marta al río Guadalquivir.
Asimismo, ha relatado que los investigadores comenzaron a sospechar del asesino confeso, Miguel Carcaño, cuando éste dijo que "Marta le había dicho que estaba harta de su padre, que no estaba contenta en casa y que quería fugarse", cuando "los amigos a los que se preguntó definían a Marta como una joven normal y que no tenía intención de fugarse".
Otro agente de la Policía, en concreto del Grupo de Homicidios, ha relatado que la tarde del día 25 de enero, y a petición de los familiares de la víctima, acudió al domicilio de León XIII donde se produjo el crimen y, tras llamar a la puerta, fue recibido por la acusada María García, quien le dejó entrar y "echar un vistazo" al domicilio, llegando a entrar en el dormitorio de Miguel Carcaño, que "estaba un poco más descuidado que el resto de la vivienda y que olía a limpieza".