Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El octavo pasajero... de la estrella

La final del Mundial de fútbol de Sudáfrica disputada este domingo marcó un hito histórico, ya que España, además de ser la primera vez que se proclamaba campeona, se convirtió en la octava selección en ganar un Mundial.
Brasil encabeza la lista con cinco trofeos, seguida de Italia, la actual campeona, con cuatro, mientras que Alemania ha sido tres veces la mejor selección del planeta. Uruguay y Argentina tienen dos Copas e Inglaterra, Francia, y ahora España, una cada una. Brasil e Italia son, además, las únicas selecciones que han ganado dos campeonatos consecutivos: Italia en 1934 y 1938, y Brasil en 1958 y 1962.
La selección vencedora en Sudáfrica se convertirá en la segunda en la historia que gana un Mundial celebrado fuera de su continente. El anterior lo consiguió Brasil en Corea del Sur-Japón en 2002. La final de Johannesburgo entre Holanda y España iba a determinar el octavo campeón de un Mundial.
Los holandeses rozaron la gloria en dos ocasiones antes de la del domingo, cuando la 'Naranja Mecánica' jugó las finales de 1974 y 1978. Pero, la Alemania de Beckenbauer primero, y la Argentina de Kempes, cuatro años después, les privaron de levantar la copa. Esta vez ha sido la España la que se cruzó en su camino.
Por su parte, España nunca había llegado tan lejos en una Copa del Mundo. En sus doce participaciones, incluida la de 1982 en la que fue la anfitriona, la selección española tenía la cuarta posición de Brasil 1950 como su mejor clasificación. Ahora, la camiseta roja luce una estrella que distingue a los campeones del mundo.
Doblete encadenado
La selección española agrandó su leyenda este domingo tras superar (1-0) a Holanda en la final de la Copa del Mundo de Sudáfrica disputada en el Soccer City, ya que ingresó en el selecto grupo de combinados, en el que únicamente aparecen Alemania y Francia, que encadenan una Eurocopa y un Mundial de forma consecutiva.
Los pupilos de Vicente del Bosque repitieron el triunfo de hace dos años en la final de la Eurocopa disputada en Viena, por entonces de la mano de Luis Aragonés, en una cita histórica en la que han sido precisos 60 años -desde Brasil 1950- para volver a luchar por el título internacional y para romper la barrera psicológica de los cuartos de final.
Y es que esta generación de oro de futbolistas españoles ha emulado a la 'Mannschaft' y a 'les Bleus' en repetir éxitos en un mismo bienio. Hasta la fecha, únicamente la por entonces República Federal Alemana llegó a alcanzar este hito tras sus triunfos en el Europeo de Bélgica de 1972 y en el Mundial de 1974 que celebraron como locales.
Francia repitió esta hazaña de la mano de Zinedine Zidane, aunque en sentido inverso. En el año 1998 se coronó por primera vez como campeona planetaria en la última Copa del Mundo del siglo XX que organizaron, mientras que en el 2000, en la Eurocopa que tuvo lugar en Bélgica y Holanda, saborearon también las mieles de la gloria tras su triunfo agónico (2-1) en la final ante Italia.