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Los pacientes con cáncer suelen padecer inapetencia, cambios en la percepción de los sabores, náuseas y boca seca

Los tratamientos oncológicos suelen provocar efectos secundarios que perjudican el estado nutricional del enfermo como, por ejemplo, inapetencia, cambios en la percepción de los sabores de los alimentos, boca seca, llagas, náuseas o vómitos. Problemas que se acrecentan si se tiene en cuenta el importante papel que juega la alimentación en la calidad de vida y en la prevención de enfermedades.
Y es que, según han mostrado diversos estudios, una alta adherencia a la dieta mediterránea reduce en un 10 por ciento la mortalidad general por cáncer y, en concreto, en un 14 por ciento la de tumor colorrectal, en un 4 por ciento la de próstata y en un 56 por ciento la de los cánceres aerodigestivos.
Sin embargo, muchos pacientes oncológicos presentan problemas para alimentarse, siendo la desnutrición proteico-calórica el diagnóstico secundario "más común" y la cual está provocada por "múltiples" factores relacionados con la anorexia, caquexia y sensación de saciedad temprana que suelen sufrir estas personas.
Por ello, y con el objetivo de solventar estos problemas y enseñar a los profesionales sanitarios las técnicas más adecuadas para ayudar a sus enfermos a comer, la Fundación Alimentación Saludable y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de al Alimentación (SEDCA) han publicado el documento 'Recomendaciones de alimentación para pacientes oncológico'.
DOCUMENTO DE CONSENSO
El trabajo, tal y como ha informado el presidente de SEDCA, Antonio Luis Villarino, ha contado también con el apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), entre otras.
"Es un documento de consenso ya que, aunque la atención enfermera es de primerísima calidad, cuando nos centramos en el aspecto nutricional nos encontramos que hay muchas opiniones contradictorias al respecto, por lo que se hacía necesario crear un único documento para asesorar a los pacientes en cada uno de los problemas que le puedan surgir", ha explicado el presidente de la Fundación de Alimentación Saludable, Jesús Román Martínez.
Para ello, a lo largo de las 127 páginas, se analizan los principales síntomas que modifican la percepción de los sabores y aromas de los alimentos en el paciente oncológico y se establecen trucos para afrontarlos de manera satisfactoria. Por ejemplo, respecto al sabor a "metálico" que suelen tener estos enfermos, el documento aconseja realizar enjuagues para mantener la boca fresca e hidratada, así como caramelos o chicles sin azúcar.
"La formación ayuda a quitar los miedos y a resolver dudas. Por ello, y sin variar la base nutricional prescrita, en el trabajo intentamos mostrar consejos y técnicas para cambiar los aspectos sensoriales y conseguir que los enfermos oncológicos coman de forma satisfactoria", ha explicado la directora del departamento de Transferencia del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario, Cristina de Lorenzo.
Finalmente, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos, ha asegurado que es un trabajo de "educación para la salud" y ha destacado la necesidad de fomentar la autogestión del cuidado para que el paciente sea capaz de decidir cuando recibe una información adecuada. Además, ha recomendado entregarlo a las asociaciones de pacientes.