Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los perros y los gatos contaminan el doble que un automóvil

Nuestras entrañables mascotas, perros y gatos, contaminan el doble que un coche. Lo dice una investigación que calcularon la superficie necesaria para producir la carne y los cereales que consumen estos animales.
El estudio de científicos neozelandeses demostró que para alimentar a un perro de tamaño medio que come 164 kilos de carne y 95 kilos de cereales anuales, el impacto en el medio ambiente corresponde a una superficie de 0,84 hectáreas, según New Scientist.
En cambio, un vehículo 4x4 que recorre unos 10.000 kilómetros anuales, teniendo en cuenta la energía necesaria para su fabricación y la utilizada para sus desplazamientos, tiene una huella ecológica de 0,41 hectáreas, dos veces menos fuerte que la del perro.
Roland Sarda-Esteve, especialista del medio ambiente, explicó que "cuando se tiene un animal o un objeto, existe por obligación un precio y una huella de carbono".
El ingeniero, investigador del laboratorio de ciencias del clima y del medio ambiente, consideró, sin embargo que "el uso de 4x4 es más dañino" . "El uso de 4x4 es más nocivo en su impacto sobre el clima que un animal de compañía consumidor de carne y cereales", aseguró.
Por su parte, los defensores de los animales arremetieron contra el estudio, al que calificaron de "poco serio" y con riesgos de "instrumentalización", al tiempo que señalaron que "a los científicos a veces les gusta divertirse y aquí, visiblemente, se han divertido con las cifras". 
Reha Huttin, presidenta de la Fundación '30 millones de amigos' consideró que es peligroso atacar a las personas que tienen animales con el riesgo de "imponer normas, por ejemplo, sobre el tamaño de las mascotas".
Sería, a su juicio, más razonable que "cada uno calculara su propio impacto sobre el medio ambiente y haga esfuerzos a diario", agregó.
"Si bajáramos dos grados la calefacción de nuestras oficinas, eso alimentaría a mi gato durante 10 años", afirmó con ironía, a la vez que lamentó que "el estudio no tome en cuenta la relación afectiva que una al hombre con el animal desde siempre".
Sylvie Comont, que tiene siete gatos y dos perros, comparte el punto de vista de la presidenta de la Fundación.