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Se le regenera la cara después de sufrir una brutal alergia al paracetamol

Eva Uhlin, de 19 años, ha recuperado su rostro después de sufrir una brutal reacción alérgica al Paracetamol. La chica tuvo una necrólisis epidérmica tóxica, que le provocó ampollas, quemaduras y llagas por todo el cuerpo, también en su cara. De estos casos solo el 50 % sobrevive, pero Eva no sólo está viva, sino que además su piel se regeneró de manera casi milagrosa.
Durante la enfermedad diferentes perdió diferentes trozos de piel de su pecho, brazos, espalda y el estómago. "Me sentí como si algo se arrastraba por debajo de mi piel, estaba en shock total - como algo sacado de una película de terror",explicó la chica.
La pesadilla de Eva Uhlin comenzó en septiembre de 2005 cuando enfermó y le aconsejaron tomar un par de pastillas de paracetamol para bajar la fiebre, pero el fármaco provocó una reacción anormal que terminó con el síndrome tóxico que dejó su cuerpo en carne viva.

"Yo no podía creer lo que estaba sucediendo. Había tomado paracetamol muchas veces antes", contó la chica a los periódicos británicos que publican su historia.
La adolescente, que ahora trabaja como camarera, se despertó al día siguiente y encontró como si tuviera quemaduras en su cara y en el resto del cuerpo.
"Fue terrible, porque en el momento en que no sabía qué me pasaba, o qué sería de mí", dijo. "Cuando me miré al espejo por primera vez no me reconocí."
Después de años de tratamiento en el Hospital de la Universidad de Suecia de Linkoping, Eva Uhlin finalmente ha comenzado a hacer su vida normal., aunque todavía tiene que usar gotas en los ojos dos veces al día por la hipersensibilidad a los rayos ultravioletas del sol.
El profesor Folke Sjoeberg, uno de los médicos que atendieron a la chica, afirmó que había tenido mucha suerte de recuperarse de esta rara enfermedad.
"Este síndrome es muy poco común y sólo la sufren uno entre un millón de personas. Se deja que siga su curso porque no hay forma de detenerlo", confirmó.
La Necrólisis epidérmica tóxica, también conocido como síndrome de Lyell, mata a un 40 por ciento de los enfermos que la padecen. Puede afectar a cualquier persona, de cualquier edad y sexo,aunque es más frecuente en las mujeres.