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El papel de las variantes genéticas de significado desconocido en los genes BRCA, reto para la investigación oncológica

El reto de la investigación en cáncer pasa por conocer conocer el papel de variantes genéticas de significado desconocido en genes BRCA, según han comentado expertos durante el Workshop 'Análisis de variantes en BRCA y sus implicaciones clínicas' organizado recientemente por la compañía biofarmacéutica AstraZeneca en Madrid.
Aproximadamente el 7 por ciento de los cánceres de mama y entre el 11 y el 15 por ciento de los cánceres de ovario se asocian a una predisposición hereditaria que en un porcentaje considerable está relacionada con los genes BRCA1 y BRCA2. El avance en la investigación frente a estos tipos de cáncer ha tenido como resultado el desarrollo de nuevos tratamientos como la primera terapia personalizada en cáncer de ovario, indicada en tumores con mutación del gen BRCA. Sin embargo, en la determinación de estas mutaciones, los especialistas pueden encontrar variantes genéticas de significado incierto en estos genes, cuyo papel es aún una incógnita.
"Quizá sea uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos, ya que es un resultado no informativo que supone un problema importante a la hora de ofrecer consejo genético a las pacientes. Hasta hace pocos años había poca información disponible para el manejo de estas variantes, pero en la última década han surgido multitud de herramientas que nos permiten 'enfrentarnos' a las variantes de significado desconocido. En una población bien caracterizada como la nuestra, estas herramientas nos permiten reducir el porcentaje de variantes de significado desconocido a no más de un 10 por ciento", ha comentado la investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Ana Osorio.
DESCONOCE EL IMPACTO DE RIESGO
En este sentido, el doctor del servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Pedro Pérez Segura, ha señalado que encontrar una variante sin identificar significa que hay un cambio en alguno de los genes que están estudiando, en este caso BRCA1 y 2 y que, a día de hoy, nadie sabe qué impacto puede tener en cuanto al riesgo o a la posibilidad de respuesta al tratamiento.
Por tanto, los expertos apuntan como uno de los retos más importantes la reclasificación de estas alteraciones de tal manera que el número o porcentaje de variantes sin clasificar sea lo más pequeño posible. "Reclasificar estas variantes desconocidas significaría que sabemos qué impacto tiene el resto de variantes en el riesgo del cáncer y en el manejo del tratamiento", ha recalcado Pérez Segura.
Y es que, la determinación de la mutación en los genes BRCA 1 y 2 tiene un papel fundamental en el manejo de las pacientes con estos tumores. Por un lado, tiene una utilidad preventiva, en el sentido de conocer si la paciente tiene un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de mama u ovario y determinar medidas de prevención.
Por otro lado, y según la doctora Osorio, este estudio genético ayuda a tomar una decisión sobre el tipo de cirugía que se debe realizar. "La determinación de esta mutación abre también la posibilidad de utilizar un tratamiento concreto como puede ser olaparib en el caso del cáncer de ovario", ha zanjado.