Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El sistema gasista cierra 2013 con un déficit de tarifa de solo 28 millones

El déficit de tarifa del sistema gasista cerró 2013 en apenas 28 millones de euros, según la decimocuarta y última liquidación del ejercicio elaborada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Tras este desajuste, el sistema gasista suma dos ejercicios consecutivos cercano del equilibrio, después de cerrar 2012 con un leve superávit, de 3 millones de euros.
De esta forma, el déficit de tarifa del sistema gasista acumulado en los últimos años se sitúa en 326 millones, fruto especialmente del desfase que se produjo en 2011, de 183 millones.
Fuentes del sector gasista indicaron a Europa Press que el desajuste de 2013 tiene carácter coyuntural y no estructural, y se produjo en un ejercicio en el que la demanda cayó un 8%. El propio crecimiento del consumo de gas ayudará a su desaparición, señalan.
El desajuste es "fácilmente gestionable por el sistema" y se encuentra muy alejado del que sufre la tarifa eléctrica, donde el déficit acumulado ronda los 30.000 millones de euros, añaden las fuentes.
El déficit de tarifa de gas de 2013 apenas equivalió al 1% de los costes registrados durante el año. Los costes acreditados, una vez excluido el déficit de años anteriores, fueron de 2.891 millones, frente a los 2.863 millones de los ingresos.
En los últimos seis ejercicios se han producido tres superávit y otros tanto déficit en el sistema gasista. Los años 2008, 2010 y 2012 cerraron con resultados positivos de 95 millones, 63 millones y 3 millones, respectivamente, mientras que en 2009, 2011 y 2013 se registraron desajustes de 181 millones, 302 millones y 326 millones, respectivamente.
CAÍDA DE LA DEMANDA.
La caída del 8% en la demanda de gas durante el pasado ejercicio se debió especialmente a su menor uso para la producción de electricidad en ciclos combinados.
De hecho, el consumo de gas del mercado convencional, formado por la industria y el sector doméstico-comercial, se mantuvo estable durante el año.
La demanda total de gas fue de 333.421 gigavatios hora (GWh) y la industria continuó siendo la principal consumidora, con un 64% del total, seguida del sector doméstico-comercial y la generación eléctrica a través de los ciclos combinados, con un 17% en ambos casos.