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Ashoka España aboga por el emprendimiento social para que los ciudadanos sean "agentes de cambio"

Ashoka España ha recibido recientemente el máximo reconocimiento de Cruz Roja, la Medalla de Oro, por "la trascendencia de su trayectoria de apoyo en España a las iniciativas de emprendimiento social, destinadas a dar respuestas a problemas humanos", en línea con el lema de esta red de emprendedores sociales: "Todo el mundo puede cambiar el mundo".
Ashoka es una organización global, independiente y sin ánimo de lucro que lidera la apuesta por la innovación y el emprendimiento social, construyendo una sociedad de ciudadanos que sean actores de cambios, o 'changemakers'. Su fundador, Bill Drayton, recibió el Premio Príncipe de Asturias en Cooperación Internacional en 2011.
En una entrevista a Europa Press, su presidenta en España, Maite Arango --elegida desde el pasado mes de marzo-- recuerda que, "a nivel mundial, existe una red de miles y miles de nominadores altruistas que está buscando a personas que tengan proyectos en marcha innovadores, replicables y sostenibles".
La red apoya el trabajo de más de 3.300 emprendedores sociales en 90 países (en España y Portugal, en la actualidad, da apoyo a 29). Para impulsar el cambio social a través de la innovación y el emprendimiento social, trabaja en tres niveles: el apoyo individual a los emprendedores sociales, el impulso al emprendimiento colaborativo, y la construcción de un ecosistema de innovación social eficiente para resolver los problemas más urgentes de la sociedad.
"Una vez que localiza al emprendedor, se le hace una entrevista formal y, a partir de ahí, la persona pasa por hasta cuatro o cinco paneles internacionales de expertos en su temática en los que tiene que haber unanimidad de todos. Porque una vez que se convierte en emprendedor de Ashoka, se le paga por tres años para que esa persona pueda dejar su trabajo si es que lo tiene y se dedique de lleno a su proyecto, usando para ello la red de emprendedores y los servicios necesarios para fortalecer su proyecto", detalla Arango.
Arango añade el 83% de los emprendedores sociales a los que se encuesta cambian el sistema a nivel nacional en 10 años a partir de su elección; el 91% de las ideas de los emprendedores sociales de Ashoka son reproducidas por otros grupos; el 83% continúa trabajando en su idea; el 71% ha influido en políticas públicas; el 85% ha logrado un cambio sistemático a gran escala y el 54% ven la empatía como un objetivo principal en su trabajo.
"Estos números convencen a la red de impulso y a las empresas en invertir y en crear una relación estratégica porque se dan cuenta de que su inversión es a muy largo plazo. Por ejemplo, entre nuestros emprendedores, hay dos premios Nobel de la Paz: el impulsor de los microcréditos Muhammad Yunus (premiado en 2006) y el indio Kailash Satyarthi que, junto con la joven pakistaní Malala Yousafzai, fue galardonado en 2014 por luchar contra el trabajo infantil", indica la presidenta.
ÁREAS DE ACTUACIÓN
De cara al futuro, Arango afirma que "es el momento de mirar al futuro y crecer en todas la áreas". "Por un lado, buscamos a emprendedores de un perfil concreto (hay uno de entre cada 10 millones de habitantes, en España buscamos a cuatro al año, a veces no llegamos a ese número); también trabajamos por la educación a través del programa 'Escuelas para el cambio Changemaker', con el que buscamos y emponderamos a colegios en España que educan de forman distinta, siguiendo el CV tradicional pero también educando en empatía, liderazgo, resolución de problemas y colaboración", relata.
En este punto, la presidenta hace alusión a "una educación 'changemarker', escuelas donde los jóvenes tienen la oportunidad de convertirse en agentes de cambio y para ello el colegio se transforma". "Esas escuelas pueden estar lideradas por emprendedores sociales que no lo saben. Se trabaja la empatía, el trabajo en equipo y el empoderamiento mientras que el educador es un vehículo, más allá de un formador", prosigue Arango, que pone como ejemplo el centro de formación Padre Piquer, en Madrid.
Además, Ashoka busca "ser actor en la creación de vínculos a nivel de impacto social entre la sociedad, el mundo empresarial y el mundo del Tercer Sector". Asimismo, cuenta con la 'Red de Impulso de Ashoka', "personas que, a título personal, deciden apoyar a la red desde un punto de vista financiero a tres años y desde el punto de vista de sus profesiones, haciendo 'mentoring' a los emprendedores o colaborando con voluntariado corporativo, entre otras acciones", según Arango.
A juicio de la presidenta, actualmente se vive "un momento de enorme cambio y, debido a la tecnología, un cambio exponencial". "Para el niño que nace hoy, su puesto de trabajo aún no se ha creado, no existe. Viendo el mundo de esta manera, con este crecimiento exponencial, las bases de Ashoka son muy claras: por eso hay que empezar con el niño y apoyar que se siembre la semilla de emprendimiento para crear sociedades más emprendedoras en el futuro", asegura.
HISTORIA INSPIRADORA
La propia historia de Arango puede "inspirar a otras personas" pues, como explica, cuando Ashoka llegó a España, su primera relación "fue estratégica de empresa-ONG, que hace 14 años no se daba mucho en España". "De esa relación nace otra más personal, en la que me empiezo involucrar con la asociación y sus proyectos. En un momento dado, paso a formar parte de su logística y entro en su comité ejecutivo, además de colaborar a nivel internacional y formar parte de su patronato", señala.
"Una ambición personal mía, mirando al futuro, es crear un lazo más fuerte entre España y Latinoamérica desde Ashoka. Ahora mismo hay un equipo muy potente y yo soy muy optimista en cuanto al papel de Ashoka en los próximos años--señala--. La presidencia no tiene un papel de mando sino de cohesión y visión hacia el futuro".
Por todo ello, la presidenta se muestra convencida de que tanto Ashoka como las empresas hablan el mismo idioma, ya que tienen "el emprendimiento en el ADN, aunque uno es un emprendedor que se lucra y otro es un emprendedor social pero en ambos casos se habla de lo mismo: de emprendimiento; y se forja una relación de confianza y de igualdad.
"Nuestros emprendedores son personas que ven un problema, le buscan una solución que no se le ha ocurrido a nadie y que tiene la capacidad de ser exponencial en cómo afecta a la resolución del problema", concluye Arango.