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La Audiencia Provincial confirma el auto de procesamiento del acusado del doble crimen de Almonaster (Huelva)

La Audiencia Provincial de Huelva ha confirmado el auto de procesamiento de Genaro Ramallo, acusado de la muerte hace casi 19 años de la sevillana María del Carmen Espejo, cuando era su pareja, y de su hijo Antonio, cuyos cadáveres fueron hallados el pasado mes de septiembre en la localidad de Almonaster la Real (Huelva), motivo por el que se encuentra en prisión desde el 21 de ese mismo mes.
Según han informado a Europa Press fuentes judiciales, la Audiencia ha confirmado el auto porque ve "indicios racionales de criminalidad" en los hechos, desestimando así el recurso interpuesto por la defensa en el que pedía la revocación del citado auto dictado contra su cliente.
La pasada semana se celebró una pequeña vista judicial en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva en la que el letrado de Ramallo, Álvaro Aznar, defendió la revocación del auto de procesamiento porque, a su juicio, "faltan elementos probatorios esenciales", indicando además que "no hay indicios racionales ni objetivamente probables" de los hechos.
Durante la vista, el letrado defendió el recurso de apelación presentado contra este auto dictado contra su cliente por el Juzgado de Instrucción número 1 de Aracena, que ya desestimó el recurso de reforma presentado contra el citado documento.
En su defensa, alegó que el auto "no debe basarse en la mera sospecha del juez, sino estar basado en indicios racionales", indicando además que debe basarse en pruebas que "no representen una mera posibilidad, sino en indicios fácticos y reales".
OPOSICIÓN DE LA FISCALÍA Y ACUSACIÓN PARTICULAR
Por su parte, tanto el Ministerio Fiscal como la Acusación Particular desmontaron los elementos expuestos en sala por la defensa y pidieron la confirmación del auto de procesamiento. En primer lugar, la fiscal manifestó que existen periciales que demuestran que tanto María del Carmen y su hijo "estaban muertos" mientras Ramallo comentaba a sus conocidos que sabía de su pareja porque mantenía conversaciones con su hijo, cosa que es "imposible".
En este sentido, recordó que cuando se inician los registros en la finca, una vez que reactiva el caso tras archivarse a los pocos meses de desaparecer las víctimas, "la vida de Ramallo cambia y desaparece", deteniéndose en Tolouse (Francia) en septiembre del pasado año. La fiscal recordó también que el acusado envía una carta a un medio de comunicación onubense "en la que reconoce la existencia de las muertes pues dice que encontró a los cuerpos ya sin vida".
Por su parte, la acusación particular, representada por el letrado Marino de Alba, se mostró tajante al afirmar que "no hay indicios sino pruebas" de que el acusado mató a ambas víctimas, así como que aunque entiende la labor de la defensa, ha lamentado que ésta "sin mentir, omita" cuestiones.
En esta línea, remarcó que "el auto no tiene que ser exhaustivo" teniendo en cuenta además que el caso se reactiva 18 años después tras archivarse cuando se denunciaron los hechos en 1993, no obstante al crearse un nuevo grupo policial de homicidios, los agentes interrogan a Ramallo y éste "se contradice".
Por último, de Alba manifestó que hay pruebas más que suficientes e incluso de que María del Carmen Espejo podría haber sido "torturada" al haber encontrado los agentes junto a los cadáveres "un látigo, ropa y un juego de esposas", y ha insistido en que "no hay indicios sino pruebas" de que Ramallo mató a ambas víctimas.