Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Badiola asegura que las autoridades sanitarias han aplicado el principio de precaución

Se podría estudiar al animal, pero "para tener conclusiones relativamente razonables se necesita una población mayor".
El presidente del Consejo General de Veterinarios de España, Juan José Badiola, ha asegurado este miércoles que, como veterinario, "entiende" la negativa de la familia de la auxiliar infectada por ébola a sacrificar al perro Excálibur, pero que comprende también "la postura de las autoridades sanitarias" que ante un problema de salud pública han aplicado el "principio de precaución", ante la situación de tener que descontaminar el piso y no saber "qué papel" podría tener el animal que ha convivido con la afectada.
En declaraciones a Europa Press Televisión, Badiola ha asegurado que el principal problema es que hay "muy poca información" sobre la infección del ébola en los perros. "Sabemos perfectamente que esto es un virus de origen animal, que el reservo natural son los murciélagos, consumidores de fruta, algunas especies", ha explicado.
En este sentido, ha señalado que sí se sabe que los simios, por ejemplo gorilas o chimpaces, sí que son infectados por el virus del ébola. "Incluso sabemos bien que ha habido algunos brotes con muertes de un elevado número de gorilas por ejemplo", ha relatado el catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Zaragoza.
Sin embargo, ha destacado que hay "muy poca información científica y muy poca información desde el punto de vista médico en cuanto a los perros". De hecho sí se realizó un estudio en Gabón durante 2001 y 2002en el que asociado a un brote de ébola humano "se tomaron muestras de sangre de varios perros". "Entre un 20 y un 30 por ciento habían desarrollado anticuerpos frente al virus del ébola", ha afirmado.
LAS AUTORIDADES SANITARIAS TIENEN LA ÚLTIMA PALABRA.
El problema se deriva de cómo interpretar esos datos, ya que al parecer esos animales no tuvieron síntomas, pero al presentar los anticuerpos evidenciaban que sí habían entrado en contacto con la enfermedad. "Se supone que por contacto de consumo de animales muertos por la enfermedad o por lamer líquidos, fluidos o líquidos de personas enfermas", ha aseverado, pero este extremo no se ha podido confirmar. Es decir, no puede afirmarse cómo se infectaron.
A partir de ahí, ha considerado que las autoridades sanitarias se preguntan si Excalibur "estará o no contaminado". "Si estuviera hipotéticamente contaminado tenemos que aplicar los principios, el principio sagrado de la salud pública es el principio de precaución. Ellos pues han apostado por esta línea y consideran que lo más prudente en este caso es eutanasiar al animal", ha añadido.
Asimismo, Badiola ha indicado que de mantenerse con vida a este perro se le tendría que aplicar "el mismo protocolo que se le aplica a los humanos, habría que tenerlo en una instalación de bioseguridad p4", algo que a su juicio, probablemente "no debe ser fácil".
Por todo ello, Badiola ha afirmado que es "una situación difícil". Según ha dicho, los veterinarios tienen como objetivo mantener la vida de los animales, pero también son sanitarios. "Somos expertos, especialistas y trabajamos en salud pública y entendemos los criterios de Salud Pública y el principio de precaución", ha añadido.
"Hay que entender que en ciertas circunstancias las autoridades sanitarias tienen la última palabra. Si ellos han considerado que esa es la mejor solución pues esto es lo que hay sobre la mesa", ha señalado.
PODRÍA ESTUDIARSE AL ANIMAL, PERO SERÍA UN RESULTADO POCO RELEVANTE.
En cuanto a la posibilidad de hacer un estudio de anticuerpos al animal, Badiola ha reconocido que se podría hacer pero que "habría que ver qué valor tienen esos resultados". Además ha explicado que tardan un tiempo en desarrollarse y que al haber tan poca experiencia con este tema "no se sabe realmente es el papel qué puede sembrar el perro en términos reales para la transmisión de la enfermedad e incluso como reservo de la enfermedad".
A este respecto, ha señalado que las autoridades sanitarias "han visto, supongo yo, han considerado que pudiera haber un eventual peligro y en una situación de extrema alarma como se está viviendo en este momento, que también eso hay que tenerlo en cuenta, es que están todos los focos internacionales sobre España en este momento".
"Es una situación muy delicada desde el punto de vista de la Salud pública en este momento por el problema humano. El problema del perro es un problema asociado, vamos a decirlo así pero probablemente eso también les haya influido", ha aseverado.
Además, aunque el presidente del Colegio de Veterinarios ha reconocido que, desde el punto de vista científico podría proporcionar un dato de interés, "es un solo animal, un solo animal no es mucho. Para tener conclusiones relativamente razonables se necesita una población mayor".
"Como decía en primates se tienen datos porque ha habido brotes y muertes de bastantes animales y entonces se conoce mucho más pero el perro estamos un poco en una situación de vacío de conocimiento. Hay poca evidencia científica", ha concluido.