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Bioibérica prevé crecer un 12% este 2016 con la heparina como negocio principal

La molécula concentra hasta el 50% de las ventas
La biotecnológica catalana Bioibérica, dedicada a aislar moléculas de origen animal para su aplicación en la salud humana, animal y vegetal, prevé crecer entre un 10% y un 12% este 2016 respecto al ejercicio 2015, que cerró con una cifra de negocios de 246,8 millones de euros.
En una entrevista de Europa Press, el consejero delegado de Bioibérica, Josep Escaich, ha destacado el crecimiento experimentado por la compañía desde el inicio de la crisis: en 2008 facturó 115 millones, una cifra que ha aumentado un 114,6% a cierre del año pasado.
Esta evolución positiva también se ha reflejado en el equipo de profesionales que integran Bioibérica, cuya plantilla se ha visto reforzada con la contratación de 120 personas desde 2008 hasta ahora y se sitúa actualmente en los 358 empleados.
Bioibérica cuenta con centros de producción en Palafolls y Olérdola (Barcelona), la Puebla de Montalbán (Toledo), Estados Unidos, Brasil, Polonia e Italia, pero sólo en las factorías catalanas realiza el proceso de purificación de la materia prima, concentrando en Catalunya el 'know-how' de todo el proceso de desarrollo de la molécula.
DOBLAR LA PRODUCCIÓN DE HEPARINA EN 2020
La biotecnológica es líder mundial en la producción de heparina, el medicamento anticoagulante y antitrombótico más usado en el mundo, y la compañía, que vende actualmente unos cuatro millones de megas de heparina --unas 20 toneladas--, tiene un plan estratégico para doblar esta cantidad en 2020 o incluso alcanzar los 10 millones de megas.
Fue precisamente la heparina, una molécula que se extrae de la mucosa intestinal porcina y de la que este año se cumple el centenario de su descubrimiento, el motivo que propició el nacimiento de Bioibérica en 1975, convirtiéndose en el primer producto fabricado por esta compañía y que actualmente es su principal negocio, concentrando entre el 40% y el 50% de la facturación.
"Contemplamos algunos proyectos de expansión con nuevas factorías en el ámbito mundial", ha explicado Escaich, que ha precisado que la compañía está interesada en ubicaciones fuera de Europa --mercado que ya tiene cubierto con los centros actuales-- y en países con un amplio sector bovino y ovino, siempre para realizar el aislamiento de la molécula, ya que la purificación queda restringida a los centros catalanes.
Bioibérica está presente en 81 países con todas sus líneas de negocio --salud humana, animal y vegetal-- y las exportaciones representan un 73% de la cifra de negocios, una diversificación geográfica que ha permitido a la farmacéutica capear airosamente la crisis.
NUEVAS INVESTIGACIONES
Actualmente, la compañía está trabajando en diversos proyectos, y uno de ellos consiste en un tratamiento contra el Alzheimer a través de una molécula que se encuentra en el cerebro del cerdo: "Ya hemos realizado la fase preclínica y en breve iniciaremos la clínica. Estamos tramitando la patente y calculamos que lo podremos lanzar al mercado en cuatro años".
Escaich ha defendido la nutrición médica --tratamientos que requieren prescripción médica-- como un nuevo nicho de mercado para enfermedades crónicas: "Queremos gestionar la enfermedad desde la nutrición, y el origen natural y animal de nuestras moléculas da un perfil de seguridad al producto como nutriente".
"17 ESPAÑAS"
El consejero delegado de Bioibérica también se ha referido a la "complejidad exagerada que supone contar con 17 Españas sanitarias", en alusión a las 17 comunidades autónomas y a las 17 regulaciones diferentes que la compañía debe abordar.
En cuanto al recorte del gasto farmacéutico, Escaich ha puesto el acento no en los costes, sino en la gestión del ahorro: "El objetivo debe ser que la gente se cure, aunque es más fácil reducir fármacos que toda una gestión global".