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CCOO y UGT urgen al Gobierno a aprobar la regulación del empleo doméstico para garantizar derechos laborales "dignos"

UGT y CCOO han pedido al Gobierno que apruebe el proyecto de Ley por el que se regula la relación laboral especial del servicio del hogar familiar ya que, a su juicio, se trata de un "elemento necesario" para garantizar unos derechos laborales y condiciones de trabajo dignas a las personas, principalmente mujeres, que desarrollan su actividad profesional en este sector.
Ambos sindicatos recuerdan que, el próximo 1 de enero de 2012, el régimen especial de empleados de hogar pasará a integrarse en el Régimen General de la Seguridad Social pero han alertado de que "queda pendiente" la aprobación del proyecto de Ley que modifica la relación laboral especial de empleo doméstico y que también debería entrar en vigor el 1 de enero, tal como prevé la propia norma que modifica el régimen de seguridad social.
Según los sindicatos, se trata de "una modificación imprescindible e inaplazable" para acercar los derechos de quienes prestan sus servicios en esta actividad a los del resto de trabajadores y para guardar "la necesaria coherencia" con las modificaciones que entrarán en vigor en enero de 2012 en materia de seguridad social.
Ambos sindicatos han asegurado que esta reforma resolvería "la inaceptable situación" de que no se considere trabajo y, por lo tanto, no se cotice por un empleo inferior a las 80 horas mensuales ya que la actual regulación en materia de Seguridad Social no obliga a la afiliación y cotización de quienes presten menos de 80 horas de trabajo mensuales para uno o varios empleadores.
Así, gracias a la reforma, se cotizaría desde la primera hora trabajada, según los sindicatos, que hacen alusión a los datos ofrecidos en la última Encuesta de Población Activa que constata que más de 700.000 personas están empleadas en esta actividad; sin embargo, las personas afiliadas al régimen especial de empleados de hogar ascienden a 296.729 personas en el mes de septiembre.
"NO PUEDE RETRASARSE MÁS"
El pasado 27 de julio, el Ministro de Trabajo e Inmigración, junto con los secretarios generales de CCOO y UGT, presentaron públicamente las iniciativas de reforma en materia de seguridad social y de la relación laboral de quienes prestan servicios en el empleo doméstico.
Los sindicatos han indicado en un comunicado que, tras el acuerdo sobre los contenidos básicos de la reforma, "no puede retrasarse más" la dignificación de las condiciones de trabajo de las personas que desempeñan su trabajo en el empleo doméstico, y el reconocimiento de que se trata de un empleo, "no una relación de servidumbre". En su opinión, esta reforma dará más estabilidad en el empleo, más seguridad jurídica a empleadores y trabajadores, y se reconocerá la existencia de una relación laboral, en la que hay un elemento de confianza.
En cualquier caso, tanto CCOO como UGT entienden que hay "elementos prioritarios" que reformar, como el hecho de que el contrato sea oral o escrito, sea cual sea su duración o formula de contratación, la introducción de la obligación de que los trabajadores reciban un recibo justificativo del salario percibido, la garantía de la percepción al menos del Salario Mínimo Interprofesional sin que pueda deducirse de este el salario en especie, o la regulación de los conocidos como "tiempos de presencia", entre otros aspectos.
Ambos sindicatos han afirmado que, con esta reforma, el Gobierno tiene "la oportunidad" de adaptar la legislación española a lo establecido en el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos, aprobado en la Conferencia Internacional del Trabajo de este año.