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CSIF reclama "medidas de seguridad urgentes" para evitar las agresiones en el SAS, 59 el año pasado

El sindicato CSIF ha reclamado "medidas de seguridad urgentes" para evitar las agresiones que se dan los centros dependientes del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Junta de Andalucía. Según los datos que maneja esta central sindical, el año pasado se registraron en la provincia de Huelva 59 denuncias de agresión por parte de los profesionales, doce de ellas físicas (20,3 por ciento) y 47 verbales (79,7 por ciento) como gritos, amenazas o insultos.
Esta cifra, a juicio de CSIF, no sólo es "alarmante" sino que son el reflejo "del verdadero problema de falta de personal y de recursos en la sanidad pública, que demora aún más las citas, alarga las listas de espera y reduce el tiempo de atención al paciente que, en ocasiones, se deja llevar por la desesperación y proyecta su frustración en los trabajadores, que son los que los atienden y dan la cara", según ha explicado en un comunicado el responsable provincial de Sanidad del sindicato, César Cercadillo.
En concreto, si se elevan las cifras al conjunto de la comunidad andaluza los datos ascienden a 935 agresiones de las cuales 204 fueron físicas y 731 verbales. En cuanto a las razones que provocaron este tipo de conflictos, según los datos extraídos de forma conjunta de las ocho provincias andaluzas, el 25 por ciento de los casos no tuvieron causa aparente y, según CSIF, precisamente éstos suelen ser los más conflictivos y los de peor solución.
De las situaciones que generaron las agresiones, el mayor porcentaje apunta a desacuerdos con el trato o conducta del profesional (31 por ciento); y en menor medida por solicitar un tratamiento distinto al prescrito (8,6 por ciento), la disconformidad con el tiempo de atención en el centro (7,5 por ciento) o demandar atención fuera de la cita programada (6,5 por ciento).
Menos casos se dan como consecuencia de pedir atención sin cita previa (4,2 por ciento) o solicitar prestación o medicación para un familiar (3,2 por ciento). De forma más puntual, por debajo del uno por ciento, las agresiones son consecuencias de discusiones entre usuarios, de no haber recibido parte de alta o baja médica o disconformidad con el tiempo de atención en los avisos urgentes.
Finalmente, de manera residual, se registran tras no haber derivado al paciente al especialista (seis casos en toda Andalucía) o por agresión o acoso por razón de género (siete casos). Del total de agresiones registradas en 2015 en el Servicio Andaluz de Salud, el 69,3 por ciento fueron a hombres y el 30,7 por ciento a mujeres.
En cuanto al desglose por categorías profesionales del personal sanitario, los grupos más afectados son, con un 29,6 por ciento, los licenciados sanitarios; el 28,5 por ciento de las agresiones son a diplomados sanitarios y el 16,9 por ciento a auxiliares de enfermería. Un 3,64 por ciento se da entre los internos residentes. En relación a los trabajadores no sanitarios, el colectivo que registra más situaciones de este tipo es el personal de gestión con el 9,6 por ciento seguido de los celadores con un 6,9 por ciento.
A tenor de estos datos, CSIF ha reclamado "un mayor esfuerzo conjunto para evitar estas situaciones" y ha abogado por un pacto entre administraciones, agentes sociales y económicos para establecer mayores medidas y protocolos de actuación que las eviten. De la misma forma, César Cercadillo ha insistido en que "los trabajadores son los que tratan con los usuarios, con menos recursos y dotaciones, y una demanda de prestaciones y servicios cada vez mayor".
Cercadillo ha explicado que "las plantillas realizan un sobreesfuerzo tremendo y, a pesar de ello, tienen miedo por la inseguridad que sienten en sus puestos de trabajo. Son ellos los que dan la cara por los errores de la administración, los que sufren las consecuencias de la escasez de las plantillas y, además, los que a diario son increpados por algún usuario que se deja llevar por la desesperación y la impaciencia", ha proseguido.
El responsable provincial de Sanidad de CSIF también ha lamentado "los continuos castigos de la administración a sus trabajadores, a los que maltrata, exprime y culpabiliza de su nefasta gestión, la misma gestión que lleva a triplicar las listas de espera para pruebas diagnósticas o demora en más de 48 horas la atención en Urgencias".
CAMPAÑA CONTRA LAS AGRESIONES
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios ha recordado que la prevención y la formación en Prevención de Riesgos Laborales son fundamentales para evitar las agresiones "que tienen orígenes diversos pero que provocan situaciones desagradables y conflictivas en los centros de trabajo". A este respecto, ha destacado que "las campañas contra la imagen del empleado público han contribuido a incrementar las cifras".
El sindicato CSIF, a través de su campaña 'Gracias por respetarnos', exige que los lugares de trabajo, y en especial los de atención al público, se conviertan en "zonas sin violencia". Se trataría, según la central sindical, de "espacios protegidos para los empleados públicos que, sobre todo desde el inicio de la crisis, han sido testigos en primera persona de cómo se han cargado las tintas contra ellos y a veces también como se traspasaba la línea de lo tolerable, y del algo más que palabras se pasaba a la agresión, al insulto y a la amenaza".
Finalmente, CSIF ha subrayado la importancia de que los trabajadores den el paso para denunciar las agresiones ya que sólo suele iniciarse el protocolo en aquellas que revisten mayor gravedad.