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El CSN defiende su independencia,a los técnicos y acusa a la ASTECSN de filtraciones de las que estudia acciones legales

Asegura que la central nuclear de Almaraz funciona según lo previsto y no pedirá actuaciones adicionales al titular
El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha aprobado por unanimidad un comunicado en el que defiende su "independencia y autonomía" como "único" organismo regulador encargado de la seguridad nuclear y la protección radiológica en España, así como al cuerpo técnico, pero, al mismo tiempo, acusa a la ASTECSN, una nueva asociación de técnicos, de "filtraciones" e "informaciones" cuyas repercusiones legales está estudiando.
En un comunicado poco habitual emitido por el pleno del regulador atómico, los consejeros exponen su posición "ante circunstancias e informaciones que se han venido produciendo" sobre varios asuntos y respecto del funcionamiento y gestión del CSN en "temas de su competencia durante estos últimos meses".
En concreto, defiende el ejercicio de sus competencias y asegura que las seguirá haciendo "con total independencia y autonomía" según exige la ley. Además, explica que en los procesos de licenciamiento --como la de la solicitud de renovación de licencia de la central de Santa María de Garoña que estudia en la actualidad--, su labor regulatoria está "reglada" y "se limita" a emitir un informe preceptivo y vinculante si es negativo al Ministerio de Industria, Energía y Turismo.
"En dichos procesos el CSN sólo y exclusivamente puede informar de las cuestiones relativas a la seguridad nuclear y a la protección radiológica y sin emitir opiniones o conclusiones que puedan ser materia de política energética o que estén fuera de sus competencias", insiste.
Por tanto, traslada al Ministerio la responsabilidad de "analizar o tener en cuenta cuestiones de oportunidad política, criterios económico-financieros, sociológicos o de política energética".
En este contexto, se refiere expresamente a la Asociación de Técnicos de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (ASTECSN), creada en el segundo semestre de 2015. Así, los consejeros opinan que las actividades que realizan "no han contribuido, como hubiese sido deseable, a potenciar el ambiente de neutralidad y reposo en los análisis y evaluaciones técnicas, que son propias del Cuerpo de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (que en la actualidad está
compuesto por más de 200 personas).
Según el CNS, ASTECSN es una asociación privada de la que ha solicitado información a la Junta Directiva, pero que desconoce su composición. De este modo, señala que conoce por comentarios internos que está formada por algo más de una veintena de técnicos.
En este contexto, denuncia sus actuaciones "criticables" porque la organización se ha pronunciado en paralelo sobre cuestiones que están siendo evaluadas, "unas veces dirigiendo al Pleno su opinión fuera de los procedimientos establecidos y con clara inobservancia de los cauces de tratamiento de discrepancias técnicas, que existen en el organismo; otras veces, la información interna y de trabajo ha
venido apareciendo en medios de comunicación, aún antes de su conocimiento por el Pleno y de que finalizasen los procesos internos de evaluación".
ACCIONES "MUY CRITICABLES" Y "NADA TRANSPARENTES"
A su juicio, estas actuaciones desde el punto de vista regulador son "cuanto menos muy criticables" y las califica de procedimiento inorgánico y "nada transparente" pues sus valoraciones "aparentemente técnicas, se realizan bajo la cobertura de la asociación, pero desde el anonimato de su autor o autores".
El pleno del CSN insiste en que "desconoce la identidad" de los miembros de la asociación salvo de los miembros de su junta directiva y, por tanto de los funcionarios --internos del regulador atómico-- que están elaborando estas opiniones que se dirigen al pleno "o que son recogidas por los medios de comunicación".
En este contexto, insta a que se canalicen orgánicamente mediante los procedimientos establecidos para ello dichas discrepancias técnicas que asegura que están "claramente aceptadas como parte integrante del proceso de evaluación".
De hecho, insiste que se trata de procedimientos pensados y establecidos para asegurar la calidad de las evaluaciones técnicas y por lo tanto su inobservancia es claramente contraria a la cultura de seguridad.
ALMARAZ, LA GOTA QUE COLMA EL VASO
El último episodio de estas actuaciones has sido una información sobre la seguridad de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), que ha sido analizada por el pleno este miércoles, que ha concluido que no es necesario requerir actuaciones adicionales al titular y que sus garantías de expectativa razonable de operatividad es "suficiente".
Sin embargo, recuerda y advierte de que la normativa existente indica que cuando hay informaciones personales o privadas, que bajo el paraguas "técnicos del CSN" y que no suponen "en ningún caso" la posición oficial del Consejo "pueden provocar una alarma social no justificada que socava la credibilidad del regulador y ocasiona un daño moral a los ciudadanos totalmente inmerecido e injustificado".
A juicio de los cinco consejeros, esto es lo que ha ocurrido con la cuestión de Almaraz, de cuya situación de seguridad el CSN se reitera y aunque no considera requerir al titular actuaciones adicionales informa de que está realizando un seguimiento detallado de los resultados del plan de actuaciones del titular así como una evaluación de la información adicional que este suministre en virtud de los compromisos adquiridos con el CSN.
En este contexto, el Pleno "quiere manifestar públicamente su total y absoluta confianza en el cuerpo técnico del CSN" así como en el resto de personal y elogia su trabajo "riguroso, profesional e internacionalmente reconocido como excelente".
Tras el elogio, les solicita a todos ellos su colaboración para trasladar "con constancia y la pedagogía necesaria, los principios que rigen la misión del regulador nuclear español".
Por último, comunica que se está reservando la posibilidad de iniciar acciones legales que pudieran derivar de "los hechos y las cuestiones que pudieran ser contrarios a ley" para proteger las actuaciones del cuerpo técnico con el máximo rigor, igual que los procedimientos establecidos en el organismo, que ya ha puesto en conocimiento de sus asesores jurídicos.