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Cardiólogos demandan un cambio en el manejo de los pacientes que requieren trasplante cardíaco urgente

Investigadores de la Red de Investigación Cardiovascular (RIC) del Instituto de Salud Carlos III han demandado un cambio en el manejo de los pacientes que requieren un trasplante cardiaco urgente, con el fin de mejorar su pronóstico y conocer cuándo es conveniente retrasar el trasplante.
Así se han manifestado tras realizar un estudio, coordinado por los doctores de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada y Trasplante Cardiaco del servicio de Cardiología del Hospital Universitario de A Coruña, Eduardo Barge y Marisa Crespo, en 15 de los 16 centros hospitalarios que disponen de un programa de trasplante cardiaco de pacientes adultos en España, publicado en la revista 'Circulation: Heart Failure'.
En concreto, para llevar a cabo la investigación, los expertos analizaron el pronóstico postoperatorio de 704 pacientes adultos con insuficiencia cardiaca crítica que recibieron un trasplante cardiaco con un 'status emergente' en 15 hospitales españoles durante el periodo 2000-2009.
Dicho 'status emergente', denominado 'alerta 0' por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), supone que el paciente presenta un elevado riesgo de mortalidad a corto plazo derivado de su cardiopatía y, por tanto, conlleva prioridad sobre el resto de receptores incluidos en lista de espera para recibir el primer corazón donante compatible que se genere en el país.
Asimismo, los pacientes estudiados fueron clasificados en tres grupos en función del perfil 'INTERMACS' que presentaban en el momento del trasplante. Un 30 por ciento se asignaron al perfil 1 ('shock cardiogénico crítico'), un 40 por ciento al perfil 2 ('deterioro clínico progresivo') y el restante 30 por ciento a los perfiles 3 ('estable con inotrópicos') ó 4 ('síntomas en reposo').
Ningún paciente fue asignado a los perfiles 5,6 o 7, que definen una situación clínica de menor severidad que probablemente no justificaría la inclusión del paciente en lista de espera para trasplante cardiaco en situación de alerta 0.
De esta forma, los investigadores comprobaron una consistente asociación entre el perfil clínico preoperatorio y la supervivencia tras el trasplante cardiaco, de modo que los pacientes con un nivel INTERMACS más bajo y, por tanto, con un estado clínico más severamente afectado, presentaron una supervivencia menor tras la intervención.
Esto se debió fundamentalmente una mayor frecuencia de complicaciones postoperatorias precoces como fallo primario del injerto ó fracaso renal agudo y una mayor mortalidad intrahospitalaria tras el trasplante. No obstante, las causas de muerte y la supervivencia a largo plazo de los pacientes que superaron la fase postoperatoria intrahospitalaria fueron similares en los tres grupos.
"Estos resultados apuntan hacia la necesidad de un cambio de paradigma en el manejo terapéutico de los pacientes con insuficiencia cardiaca crítica. La elevada mortalidad postoperatoria observada en los pacientes con perfiles INTERMACS 1 y 2 nos indica que plantear de entrada el trasplante cardiaco no es, probablemente, la mejor opción terapéutica en estos casos", ha comentado Barge.