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El director de Cáritas Freetown (Sierra Leona) asegura que están "preparados" para prevenir otro brote de ébola

El vicepresidente del Equipo Humanitario de Cáritas África y director de Cáritas Freetown, en Sierra Leona, el sacerdote Peter Konteh, ha asegurado que en estos momentos están "preparados" tanto a nivel educativo y de información como a nivel sanitario para prevenir cualquier otro brote de ébola o reducir su impacto.
"En términos de educación e información básica sobre el ébola estamos muy preparados ahora, también los centros de pruebas están ahora en casi todas las regiones de Sierra Leona; estos son dos indicadores importantes que nos ayudarán a prevenir cualquier brote o a reducir su expansión", ha asegurado en una entrevista con Europa Press el padre Konteh, en el marco de su visita a Madrid esta semana donde ha ofrecido una charla en Manos Unidas.
Según explica Konteh, que es además uno de los socios principales de Manos Unidas en Sierra Leona, una de las mayores consecuencias que ha dejado la epidemia de ébola, a pesar de que ya ha transcurrido más de un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció su fin en este país, son "los supervivientes" que se han convertido en una "carga" para la sociedad. A esto se suma la pobreza y el debilitamiento de la situación económica.
En todo caso, la población de Sierra Leona no solo sufre aún los efectos de una crisis sanitaria sino también de una brutal guerra civil que duró diez años. El sacerdote, que intervino en el proceso de construcción de la paz durante el conflicto, explica que "la violencia ha cesado" pero no así la pobreza pues en algunas partes del país la gente sin recursos ha sido incapaz de reconstruir sus viviendas tras la guerra.
También señala que la guerra dejó una "economía rota" y "un país con grandes problemas de analfabetismo". "La pobreza y la desigualdad son enormes", añade este sacerdote que fue ordenado en el punto máximo del conflicto, el 9 de abril de 1996 y que lleva más de 30 años dedicado a ayudar a la población.
Ante estos problemas, Konteh enumera algunos proyectos que han puesto en marcha como una clínica móvil que proporcionará apoyo sanitario a las personas pobres en los suburbios que quedaron muy afectados por el ébola; un programa de ayuda a las mujeres que quedaron viudas como consecuencia de la epidemia; de apoyo a los propios supervivientes y de cuidado y protección a los huérfanos del ébola.
La población está "cansada" de todas las adversidades a las que se ha tenido que enfrentar en los últimos años pero, según precisa el padre Peter, son "los desafíos de la vida" y "agradecen a Dios" que están vivos para ver "las tendencias cambiantes".
Sobre la crisis de refugiados, el padre Konteh, que tiene experiencia en la gestión de campos de refugiados y desplazados de los años de la guerra civil en Sierra Leona, recuerda que la principal razón por la que los refugiados y migrantes huyen de sus países hacia Europa son la pobreza, las guerras y el hambre.
Por ello, considera que la solución pasa por ayudar al desarrollo de los países pobres de África para que los jóvenes, cuando viajen fuera, lo hagan como "turistas" y "no como migrantes". En concreto, sugiere invertir en acuerdos de comercio justo y fortalecer la economía de estos países.