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La Cicig acusa a un narcotraficante guatemalteco por el asesinato de un ex asesor venezolano

El jurista español Carlos Castresana dijo que cuenta con "pruebas sólidas" para asegurar que Paredes,  fue quien "ordenó el asesinato" de Rivera, perpetrado el 7 de abril de 2008. EFEtelecinco.es
La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) aseguró hoy que el narcotraficante guatemalteco Jorge Mario Paredes, alías "El Gordo", habría ordenado el asesinato del venezolano Víctor Rivera, asesor de seguridad de varios Gobiernos.
El jurista español Carlos Castresana, jefe interino de la Cicig, dijo en rueda de prensa que cuenta con "pruebas sólidas" para asegurar que Paredes, quien cumple una condena de 31 años de prisión en Estados Unidos por narcotráfico, fue quien "ordenó el asesinato" de Rivera, perpetrado el 7 de abril de 2008.
Paredes, a quien Castresana identificó como "uno de los líderes de las familias guatemaltecas del narcotráfico", fue capturado en Honduras semanas después del asesinato de Rivera, y deportado a Estados Unidos, donde fue procesado y condenado por narcotráfico.
Según Castresana, los autores materiales del asesinato del ex asesor venezolano fueron Aurelio Ruiz, lugarteniente de Paredes, y Werner González, jefe de su grupo de sicarios, con el apoyo del ex agente de la Policía Nacional Civil (PNC) Santiago García y la asistente de Rivera, María del Rosario Gómez.
De acuerdo con la investigación de la Cicig, la cual estuvo a cargo de un equipo de investigadores guatemaltecos y extranjeros, Gómez, quien se encontraba junto a Rivera en el momento del asesinato, y que resultó herida en el ataque, habría informado a los sicarios sobre los movimientos de su jefe para que se cometiera el crimen.
A cambio de ello, Gómez, de quien se desconoce su paradero desde semanas después del asesinato, habría recibido 100.000 dólares de parte del grupo de Paredes, los cuales fueron depositados en una cuenta a su nombre en las Bahamas.
Castresana aseguró que "la verdad interina" de ese crimen se logró establecer gracias a "pruebas científicas contundentes", declaración de testigos y escuchas telefónicas.
Precisó que existen "varias hipótesis" sobre el móvil del asesinato, pero que una de las principales se basa en "una relación antigua" entre Rivera y Paredes.
Rivera, quien durante más de trece años asesoró a varios Gobiernos en materia de seguridad, habría investigado el secuestro que sufrió uno de los hijos adolescentes de Paredes, el cual no le fue posible aclarar y terminó en el asesinato del menor a manos de sus plagiarios.
Por el crimen del venezolano también es investigado el ex Fiscal de Delitos contra la Vida de Guatemala Álvaro Matus, quien, según la Cicig, habría "desaparecido" evidencias del asesinato, y "ayudado" a Gómez a huir del país sin prestar declaración de los hechos.
Paredes, considerado por Estados Unidos como uno de los capos del narcotráfico más importantes del mundo, fue declarado culpable de delitos relacionados con la importación y distribución de toneladas de cocaína en ese país, y condenado a 31 años de prisión el 6 de noviembre del año pasado, por una corte de Nueva York.
El jefe de la Cicig aseguró que "la mitad" de la estructura criminal que dirigía Paredes en Guatemala aún continúa delinquiendo, mientras que "la otra mitad" habría sido desarticulada.
Rivera, quien fue asesinado de ocho disparos en un transitado bulevar del este de la capital, había renunciado a la asesoría que prestaba al Ministerio del Interior semanas antes de su muerte.
Este es el segundo caso considerado de "alto impacto" resuelto por la Cicig desde septiembre de 2007, cuando inició su mandato para colaborar con las autoridades locales a desmantelar las mafias incrustadas en las estructuras del Estado guatemalteco.
Castresana, quien renunció a su cargo en junio pasado, será sustituido a partir de la próxima semana por el costarricense Francisco Dall'Anese, ex fiscal general de ese país centroamericano.