Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Revela su rostro tras estar dos años en un traje de compresión

Dana Vulin sin máscaratelecinco.es

Tras dos años con un traje de compresión, Dana Vulin, una australiana de 28 años, ha podido quitarse el traje, y ha mostrado al mundo cómo ha quedado su cuerpo tras el ataque en el programa Sunday Night. Una mujer la roció de alcohol y la prendió fuego por haber hablado con su marido.

Dana Vulin, australiana de 28 años, se encontraba en el Perth's Crown Casino en año nuevo, cuando se encontró al marido de Natalia Dimistrovska, la cual en un arrebato de celos vertió alcohol sobre ella y la prendió fuego con un mechero.
Dana sufrió quemaduras que llegaron a afectar al 65% de su cuerpo y estuvo al borde la muerte, mientras que Natalia se encuentra en prisión y saldrá en libertad condicional en 2027.
Tras el ataque, ha tenido que estar 30 meses con cirugías y dos años con un traje de compresión para poder recuperarse de las quemaduras y tratar de restaurar lo máximo posible su rostro, situándose al borde de la muerte en algunas ocasiones. "Habría sido más facil morir, pero nunca he cogido el camino fácil. Es la cima más grande, dura y rocosa que te puedas imaginar", dijo Dana en la entrevista que concedió al programa australiano Sunday Night.
Dana Vulin con máscara
Ahora la joven ha mostrado su rostro en dicho programa, mostrando la asombrosa recuperación tras su ataque. "Todavía no estoy acostumbrada a mi rostro. Sé que la belleza está en el interior y creo en todo eso de la personalidad también. Pero todo eso está bien si no te hubieran quemado viva y hubieses perdido tu cara", aseveró la australiana
Mientras estaba siendo tratada, a Dana se le diagnosticó un cáncer durante una de sus revisiones. "En cuanto le miré a los ojos le dije, 'es malo, ¿verdad?' y él me respondió 'Sí, lo siento, perotiene cáncer'. Asombrosamente en apenas un mes de duro tratamiento, Dana Vulin recibió la alegre noticia de que no tenía ya un cáncer.