Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Defensor del Pueblo recibió más de 450 quejas medioambientales en 2015, las más abundantes por ruido de bares y agua

El Defensor del Pueblo recibió en 2015 más de 450 quejas relativas al ámbito medioambiental que "no representan problemas ambientales a gran escala" pero son "importantes" y de estas, las que más abundan son las motivadas por los ruidos y molestias que generan los locales de ocio nocturno o por sanciones de agua.
De este modo, la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, recomienda como algo "esencial" ejercer acciones para limitar y controlar la exposición al ruido ambiental, por sus implicaciones sobre la calidad de vida, la conservación del entorno y la propia salud.
Así, la Institución advierte de que, aunque en algunos casos no representan problemas ambientales a gran escala, sí son importantes pues reflejan en qué medida las Administraciones atienden o no los problemas que afectan a la "vida cotidiana de los ciudadanos, a su descanso, e incluso a su salud".
Así, considera que son "especialmente numerosas" las quejas por molestias generadas por el ruido ambiental urbano, sobre todo el procedente de los locales de ocio.
Por ello, Becerril recuerda en su informe anual que la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Guía sobre el ruido urbano se refiere a los efectos del ruido en las viviendas, tales como trastornos del sueño, molestias e interferencia en la conversación y las consecuencias a largo plazo sobre la salud se están generalizando.
También se refiere a los problemas de ruido que provocan las grandes infraestructuras, que son "muy significativos por el número de personas a las que afectan" y también "por la demora" de la Administración a la hora de aplicar "medidas correctoras" que en el caso de las carreteras suelen atribuirse al concesionario.
Durante 2015, el Defensor del Pueblo ha tramitado también quejas por la falta de restauración de espacios dañados y la reparación de los daños causados por empresas que finalizaron su actividad hace décadas.
Becerril apunta que la "justificación" que siguen dando las administraciones para no adoptar medidas de control previo o posterior a los impactos son las "restricciones presupuestarias".
Los problemas relativos al agua también han sido objeto de numerosas quejas por parte de los ciudadanos. En concreto, ha destacado las quejas por cuestiones competenciales en defensa del territorio contra las inundaciones y limpieza de cauces, especialmente cuando los ríos discurren por casco urbano.
Entre las cuestiones más abundantes también ha recibido en 2015 quejas sobre los expedientes sancionadores en materia de aguas, especialmente en lo relativo a la motivación de las sanciones.