Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Desarticulada una organización que defraudó más de 500.000 euros con falsas ofertas en internet

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización que defraudó más de 500.000 euros con falsas ofertas en Internet y que tenía en Valencia su centro de operaciones, desde donde operaban a nivel internacional. Para ello, ofertaban en conocidas webs de compraventa de productos o en páginas ficticias que ellos creaban todo tipo de productos y servicios inexistentes, desde la venta de móviles y ordenadores hasta alquileres vacacionales u ofertas de trabajo, según ha informado la Jefatura Superior de Policía en un comunicado.
Así, abrieron más de 150 cuentas bancarias con identidades falsas donde recibían las transferencias por la venta de los inexistentes artículos. El dinero era posteriormente retirado en cajeros automáticos y sacado de España a través de empresas de envío de dinero, mediante transferencias online, o personalmente y en efectivo en viajes a su país de origen.
En la operación, que ha sido llevada cabo por el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia, han sido detenidas 12 personas de nacionalidad rumana, entre las que se encuentra el líder de la trama, sus tres colaboradores más directos y los "muleros" que abrían cuentas en las que recibían los pagos por la venta de los productos o servicios.
La investigación se inició hace aproximadamente un año y medio tras varias denuncias en las que al parecer diversos individuos de nacionalidad rumana estaban abriendo cuantas bancarias en diferentes sucursales de la provincia de Valencia con documentación falsa, principalmente a través de cartas de identidad rumanas y francesas. En dichas cuentas se recibían multitud de transferencias e ingresos bancarios, procedentes de diferentes puntos del territorio español y de distintos países europeos.
Los agentes averiguaron que detrás de estas transferencias se encontraba un grupo de individuos, perfectamente organizado y jerarquizado, que ofrecía en conocidas páginas web dedicadas a la compra venta de productos, o, en ocasiones, en páginas ficticias que simulaban ser empresas de reconocido prestigio, todo tipo de productos y servicios. Estas ofertas iban desde la venta de un teléfono móvil u ordenador, hasta el alquiler de un apartamento en una ciudad importante de Europa, u ofertas de trabajo como cuidador de niños en países extranjeros.
Su modus operandi siempre era el mismo. Ofertaban los falsos productos y servicios a través de la Red y, tras recibir la solicitud de compra por alguna persona, contactaban con ellos a través de correos electrónicos gratuitos basados en web. De este modo no tenían que pagar ningún precio por el dominio y podían conectarse desde cualquier ordenador y desde cualquier lugar -locutorios, cibercafés o redes wifi publicas- para intercambiar mensajes con las víctimas del fraude, lo que dificultaba su localización, según las mismas fuentes.
MÁS DE 150 CUENTAS BANCARIAS
Una vez se cerrada la compra y, para dar una mayor credibilidad, solicitaban la transferencia del dinero a través de una cuenta bancaria que previamente habían abierto con documentación falsa. Así, el grupo llegó a abrir más de 150 cuentas bancarias con otras tantas identidades falsas a través de "muleros", que eran los encargados de abrir las cuentas falsas, recibir el dinero de los fraudes y dárselo finalmente a la organización. Una vez recibidas dichas transferencias, realizaban los reintegros en cajeros automáticos de distintas sucursales.
Las cuentas bancarias falsas siempre eran abiertas en sucursales de diferentes entidades bancarias de la ciudad de Valencia o en zonas limítrofes. Al mismo tiempo se produjeron diversos arrestos de los colaboradores de la trama encargados de su apertura.
Los agentes localizaron el centro de operaciones en un domicilio de Valencia que los responsables del grupo utilizaban para crear las páginas web ficticias, poner los diferentes anuncios, y fabricar los documentos necesarios para poder abrir las cuentas bancarias. Además, en este piso vivían cuatro personas, el líder de la trama que era el encargado de facilitar todo el material necesario a los otros tres habitantes de la vivienda que conformaban el núcleo duro junto con los "muleros" que abrían las cuentas bancarias falsas.
Tras la detención de los cuatro habiantes de la vivienda se procedió al registro donde se intervinieron numerosos efectos necesarios para llevar a cabo la estafa y la falsificación de la documentación como ordenadores portátiles y numerosos pendrives, una impresora multifunción, una plastificadora, varios teléfonos móviles, 1.440 euros en efectivo, paquetes de plástico de doble folio, numerosas fundas para plastificar y diversa documentación falsa y material informático de interés para la investigación.