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Descubren más de 400 genes que podrían estar relacionados con la altura de los seres humanos

Una investigación internacional en la que han participado más de 300 instituciones y 250.000 personas ha permitido identificar más de 400 genes que podrían influir en la altura de las personas, el doble de los que se habían descubierto hasta ahora, según publica en su último número la revista 'Nature Genetics'.
Los resultados forman parte del estudio 'Giant', con el que se pretende saber mejor la explicación genética que hace que haya personas más bajas o más altas y ofrecer un modelo para investigar si la convivencia de determinados genes puede a su vez relacionarse con la aparición de determinadas enfermedades.
"La altura se determina casi por completo por la genética, pero nuestros estudios previos sólo habían sido capaces de explicar el 10 por ciento de esta influencia genética", ha reconocido Joel Hirschhorn, del Hospital Infantil de Boston (Estados Unidos) y uno de los principales investigadores de este trabajo.
Para su investigación, analizaron datos de los genomas de un total de 253.288 personas y revisaron cerca de dos millones de variantes genéticas comunes (que se presentaron en al menos un 5 por ciento de todos los sujetos analizados).
De este modo, detectaron un total de 424 regiones genéticas ellos localizaron un total de 697 variantes en 424 regiones genéticas que podrían estar relacionadas con la altura, más que las detectadas ante cualquier otro rasgo físico o enfermedad.
Un hallazgo que, como añade Tonu Esko, que también trabaja en la Universidad de Tartu (Estonia), permitiría explicar "alrededor del 20 por ciento de la heredabilidad de la altura".
La altura es una característica del ser humano que sirve como ejemplo del poder de la genética, ya que no está determinada por un único gen sino por la combinación de muchos.
Hasta el momento, los estudios previos habían identificado un importante número de genes que influían en la altura, pero se pensaba que esta herencia genética procedía de las alteraciones genéticas más comunes.
Sin embargo, al duplicar el tamaño de la muestra genética con que se contaba hasta ahora permite también "aumentar el poder estadístico" y "se pueden hacer nuevos descubrimientos", dice Hirschhorn.
Muchas de estas 697 variantes genéticas relacionadas con la altura se localizaron cerca de genes que se sabe que están involucrados en el crecimiento, pero también se produjeron varias sorpresas, ha admitido este experto, de modo que se han descubierto vías relacionadas con algunos trastornos del crecimiento durante la infancia.
Del mismo modo, el gen de mTOR, que se sabe que está involucrado en el crecimiento celular, no se sabía que podía también influir en el desarrollo del esqueleto. Asimismo, también han visto otros genes implicados en el metabolismo del colágeno (un componente del hueso) o del sulfato de condroitina (un componente del cartílago), así como redes de genes activos en el crecimiento de otros tejidos.