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Detenidas cinco personas por su presunta relación con once atracos a bancos de Castellón y Teruel

Agentes de la Guardia Civil han detenido a un total de cinco personas, tres hombres de nacionalidad española y dos mujeres de Paraguay, todos vecinos de Almassora (Castellón) y de entre 31 y 46 años, por su presunta relación con once atracos y una tentativa de robo en distintas entidades bancarias de localidades de las provincias de Castellón y Teruel desde septiembre de 2011, en los que se habrían apoderado de 163.209 euros. Con ello, se han esclarecido todos los robos en bancos en la Castellón en dos años.
El teniente coronel de la Guardia Civil, Juan José Miralles, ha explicado en rueda de prensa que estas cinco personas, detenidas dentro de la 'Operación Mascarada', pertenecían a una banda que, con 'minuciosidad', planificaba los atracos y los consumaban en pequeñas localidades del interior, limítrofes con la provincia de Teruel "donde normalmente el tiempo de reacción de cualquier patrulla de la Guardia Civil es bastante largo y donde las medidas de seguridad no son tan fuertes o contundentes como lo puedan ser en una gran población".
Miralles ha indicado que, de esta cantidad, se ha recuperado en efectivo el dinero que se sustrajo en el último atraco, cometido el pasado viernes 10 de agosto en la localidad de Perales de Alfambra (Teruel), del que los agentes interceptaron más de 8.600 euros.
El resto del dinero no se ha podido recuperar ya que, entre otras cosas, está comprobado que los detenidos gastaron el dinero en "comprar dos coches de alta gama que pusieron a nombre de sus madres".
El teniente coronel ha indicado que los mayores atracos se llevaron a cabo en la localidad castellonense de Els Ibarsos, donde se sustrajeron 31.273 euros; seguida de la Vall d'Alba donde los atracadores se hicieron con 69.050 euros y Sant Jordi con 22.700 euros.
El resto de localidades donde la banda supuestamente cometió sus atracos son Fuenteespalda (Teruel); Les Coves de Vinromà; La Llosa; Benicàssim; Betxí; La Jana; Peñarroya de Tastavins (Teruel) y Perales de Alfambra (Teruel).
MODUS OPERANDI
Miralles ha explicado que los sospechosos actuaban como un grupo bien organizado en el que cada uno de los miembros tenía bien definida sus funciones tanto a la hora de preparar como de ejecutar los atracos, que se cometían con una periocidad de aproximadamente un mes.
Así, los detenidos tomaban muchas medidas de seguridad que dificultaran su posible seguimiento, lo que hizo aún más complicadas las investigaciones de la Guardia Civil. "Analizaban bien el objetivo, las vías de acceso, cuando atracaban siempre utilizaban para su regreso caminos secundarios, nunca vías principales porque así evitaban los dispositivos de seguridad", ha indicado Miralles quien ha explicado que del último atraco de Teruel, tardaron en regresar cuatro horas a Almassora, donde finalmente fueron detenidos.
Así, dos de los detenidos robaban coches de alta gama estacionados en la vía pública que eran utilizados en la comisión de robos. Posteriormente les cambiaban las matrículas con la ayuda de una tercera persona, también detenida, para dificultar su seguimiento y localización.
En el momento del atraco los detenidos dejaban el coche encendido en las proximidades de la entidad bancaria y después huían en él a gran velocidad. Así mismo, ocultaban su rostro con máscaras o prendas en la cabeza para dificultar su identificación, presentaban una actitud "especialmente agresiva" y utilizaban armas de fuego reales. "Según han relatado algunos testigos, los atracadores decían que si tenían que utilizarlas, lo harían", ha explicado Miralles.
No obstante, la mayoría de los robos se cometió sin violencia, a excepción de una lesión de una propietaria de un coche con arma blanca. Con todo, la Guardia Civil ha utilizado características como la forma de hablar, la corpulencia o el color de los ojos para dar con el paradero de los atracadores.
TRATARON DE HUIR
Tras varios meses de investigación, la Guardia Civil pudo detener a los sospechosos el pasado viernes día 10 tras el atraco en la localidad de Perales de Alfambra (Teruel). Los agentes que realizaban las tareas de vigilancia de los componentes de la banda interceptaron en los accesos de Almassora, en un semáforo, el vehículo de los presunto autores, quienes intentaron huir embistiendo los vehículos camuflados que les interceptaron el paso.
En el interior del vehículo se hallaron dos armas de fuego reales, una pistola y un revólver, así como guantes, máscaras, gorros y demás utensilios de disfraz utilizados en el atraco, además de los casi 9.000 euros sustraídos.
Posteriormente, la Guardia Civil detuvo a otras tres personas, un hombre que presuntamente falsificaba las matrículas de los vehículos, y dos mujeres --parejas de hecho de los supuestos atracadores-- y que eran "perfectas conocedoras" de los detalles de los atracos.
Además, se procedió al registro de cuatro de los domicilios de los arrestados donde se hallaron diferentes evidencias relacionadas con los delitos investigados. Además, se han recuperado siete vehículos de utilizados por la banda para cometer los atracos.
A los cinco detenidos se les imputa un total de 10 robos y una tentativa de robo con violencia e intimidación, cinco robos de vehículos, varios delitos de falsedad documental y de matrícula, detención ilegal, lesiones y pertenencia a grupo criminal.
El subdelegado del Gobierno, David Barelles, ha felicitado a la Guardia Civil tanto por estos resultados obtenidos como por su labor "abnegada y silenciosa" que permite esclarecer delitos.