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El "frenazo" en las salidas de España explica el primer saldo migratorio positivo en 6 años, según un experto

El demógrafo del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona Antonio López ha explicado este jueves que el saldo migratorio positivo que arroja España en 2015 por primera vez en seis años tiene más que ver con el "frenazo" de las salidas del país que con un notable incremento de la inmigración, ya que porcentualmente "solo" ha subido un 12,5%.
"Vemos sobre todo que obedece a un gran descenso de la emigración. El flujo inmigratorio extranjero ha subido un poco, pero donde realmente están las ganancias es que en 2013 sólo por las salidas se perdieron 500.000 personas y ahora ha habido la mitad de esas salidas. Parece que la población extranjera ya no sale tanto y por eso, el saldo migratorio es positivo", explica.
En declaraciones a Europa Press, López ha incidido en que si en 2012 se perdían 142.552 personas y en 2013 hasta 251.531 por saldos migratorios negativos (más salidas que entradas), la cifra de 8.389 personas menos difundida este jueves por el Instituto Nacional de Estadística indica una tendencia hacia "la estabilidad" motivada por la reducción de las emigraciones de extranjeros.
"Mucho tendrían que empeorar las cosas para que España volviese a tener unas cifras de emigración como las de 2013, cuando 532.303 se marcharon", comenta el experto. En su opinión, cabe la posibilidad de que quienes estaban en peor situación con la crisis económica "ya se hayan marchado" y que quienes aguantaron encuentren ahora menos motivaciones para abandonar el país por el movimiento de las cifras de paro.
Sobre el caso particular de los españoles, tras recordar que el volumen de salidas está muy por debajo de la de extranjeros, recuerda que el saldo migratorio sigue negativo y que en la mitad de los casos, se debe a personas nacidas en España.
Aunque reconoce que "aquí están los jóvenes que se siguen yendo a los mismos destinos, como Reino Unido", recuerda que también constan en la cifra los hijos de los inmigrantes que nacieron en el país, lo que junto al hecho de que no es obligatorio inscribirse en el extranjero cuando se emigra, hace difícil cuantificar la cifra real y el perfil de los emigrantes nacionales.
En cuanto a la inmigración de extranjeros, intuye que el hecho de que las principales nacionalidades en saldos positivos (más entradas que salidas) no sean las tradicionales, deja entrever otro tipo de inmigración más diversa y menos homogénea que la recibida en años anteriores, por lo que la idea de personas que llegan a España buscando cualquier tipo de trabajo "ya no es válida".
Destaca en este sentido el caso de la inmigración de italianos, con un saldo positivo de 9.131 personas, que "hace pensar en un perfil de inmigración más cualificada" o el de los Ucranianos, que siendo el colectivo con un mayor incremento en las llegadas, por encima del 35%, y un saldo positivo de 6.427 personas, encabeza las listas de solicitudes de asilo en España.
"La migración es el fenómeno que más nos cuesta explicar a los demógrafos porque está determinada por elementos económicos y multiples factores, así que hacer una previsión requiere más cautela. La inmigración estará mucho más marcada por las fuerzas de atracción que pueda tener España y su tendencia es muy incierta", ha apuntado.