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Expertos aconsejan acudir a los profesionales y no a Internet ante dudas por un posible caso de TDAH

El 7 por ciento de la población infanto-juvenil en España está afectada por un trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH) pero actualmente existen mitos falsos sobre este trastorno, sobre todo difundidos a través de Internet, que hacen "imprescindible" la valoración de un profesional y la participación del ámbito familiar y escolar para favorecer su tratamiento.
Así lo ha defendido Marina Irazábal, experta en Psicología Infantil del Instituto de Rehabilitación Neurológica 'NeuroMadrid', que aconseja a los padres no acudir a páginas web ya que pueden ser "una fuente de información errónea" en las que "se puede llegar a leer, sin base científica, que el TDAH no existe, o que los fármacos para su tratamiento pueden llevar al abuso de sustancias".
Esta experta recuerda que en ocasiones en la red se encuentran "falsos mitos" como los que ponen en duda su existencia, y que van asociados a comentarios peyorativos de los propios niños como que "son vagos o maleducados".
Además, según ha añadido, también se pueden encontrar pistas erróneas como que "es suficiente con que el diagnóstico lo haga un profesor" o comentarios que no están basados en evidencia científica, como que "la medicación puede llevar al abuso de sustancias, que es una droga, que produce adicción, que se receta para que los niños no den la lata, o que sólo es necesario tratamiento médico o psicológico y que con elegir uno es suficiente".
Por ello, ha insistido esta experta, "es fundamental que acudan a un profesional que los oriente" ya que ahora hay un mayor conocimiento sobre sus síntomas que están propiciando incluso que "muchos jóvenes y adultos que no fueron diagnosticados en su infancia están acudiendo ahora a los especialistas".
Respecto a las causas, Irazábal apunta que también aparecen a menudo ideas erróneas como que puede deberse a una mala educación por parte de los padres, a alergias a alimentos o a problemas en el parto. Por último, en cuanto al pronóstico, recuerda que en ocasiones se cree erróneamente que "no es necesario tratarlo porque luego se va curando".
"En consulta nos encontramos con padres que piensan que su hijo, al no ser inquieto, no puede tener TDAH o que 'si puede prestar atención a la televisión o los videojuegos es que no atiende a lo demás porque no quiere', no porque tenga un trastorno", ha explicado esta experta.
ATENTOS A POSIBLES SÍNTOMAS CON LA VUELTA AL COLE
En cualquier caso, y coincidiendo con la vuelta al colegio, esta experta aconseja a los padres estar atentos a los síntomas que pueden esconder detrás este trastorno.
En este sentido, aconsejan vigilar cuando hay una pobre disposición para el juego social con otros niños; cuando hay exceso de preferencia por los juegos deportivos sobre los educativos; una actitud "desmontadora" ante los juguetes y pobre interés sostenido por el juego; o ante el retraso del lenguaje.
Asimismo, recomiendan vigilar el retraso y torpeza en el desarrollo de la motricidad fina adaptativa; las dificultades para el aprendizaje de los colores, los números y las letras; problemas para el desarrollo gráfico y para la comprensión de la figura humana; la inmadurez emocional para su edad, y las constantes rabietas y accidentes, aunque leves, en el hogar o en el parvulario.
DAR TIEMPO A QUE EL NIÑO SE ADAPTE Y LOS PROFESIONALES LE CONOZCAN
No obstante, los expertos creen que se debe esperar a que el niño lleve unas semanas en clase para hacer una valoración, ya que así se le "da tiempo a adaptarse al colegio y a que los profesores le conozcan".
Para facilitar esta atención, NeuroMadrid cuenta con un equipo de profesionales que acompaña a los padres y al niño en el proceso de valoración y, posteriormente, diseña un tratamiento individualizado "con el que proporcionar al niño herramientas para compensar sus dificultades, incluyendo pautas para los padres y manteniendo contacto con los profesores del niño". Además, también cuenta con un nuevo tratamiento en que se combina la terapia psicológica con el yoga.
Para los niños de edad escolar se pueden utilizar criterios del Manual de Diagnóstico de los Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), que apunta que algunos síntomas ya deberían observarse antes de los 7 años, que deben aparecer en dos o más contextos (casa y colegio) y que deben producir un deterioro en el rendimiento del niño sin que puedan ser explicados por la presencia de otro trastorno.