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La FADSP avisa de que las mejoras económicas de las fundaciones sanitarias provienen de los "recortes" de plantillas

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha avisado de que las mejoras económicas obtenidas a raíz de la creación de las fundaciones sanitarias provienen de los "recortes" de las plantillas y recursos, la reducción de la actividad y atención de los pacientes y de la "devaluación" de la calidad del servicio.
"Esta forma de gestión de los servicios está basada en trasladar la lógica y los incentivos empresariales facilita, además, las corruptelas mediante contratos amañados y permite colocar a los amigos, evitando las posiciones y los concursos públicos", ha señalado la federación.
Y es que, a su juicio, es "llamativo y escandaloso" que, a pesar de los "malos resultados" obtenidos de estas formas de gestión hospitalaria, las administraciones sanitarias de las comunidades donde se pusieron en marcha (excepto Galicia), las mantengan aún, pese a que, tal y como ha recordado, "no existe evidencia alguna" de que esta forma de gestión privada sea "mejor" que la pública, dado que "no es más barata", "no mejora" la calidad de la atención y "no incentiva" la actividad de sus trabajadores.
En concreto, la FADSP analizó los resultados obtenidos en distintas comunidades donde se realizaron experiencias piloto con las fundaciones sanitarias para trasladar el modelo empresarial privado a la gestión de los centros sanitarios públicos.
"Estas evaluaciones mostraron que lejos de reducir la burocracia, mejorar la productividad, la eficiencia y la calidad de la asistencia o promover una mayor transparencia y participación, las Fundaciones recortaban el número de camas (23,4%), quirófanos (21,5%) y personal de todas las categorías por habitante (43,8%); tenían menores rendimientos en intervenciones quirúrgicas (13,3%), personas ingresadas (24,1% ; reducían las consultas (27,4%) o procedimientos aplicados a los enfermos en el momento del alta hospitalaria; y sus listas de espera quirúrgica o de consultas eran superiores a las de los hospitales de gestión pública (10%)", ha aseverado la organización.
Asimismo, prosigue, aunque el gasto por habitante era significativamente menor en las fundaciones que en los centros públicos (33%), esto lo lograban reduciendo actividad, docencia o actividades de investigación. De hecho, en la "mayoría" de las fundaciones se objetivaron además una "elevada temporalidad" del personal y "abusos" en la contratación del mismo (enchufes) que generaban un clima laboral desmotivador; "irregularidades" en los contratos con empresas externas con adjudicaciones incomprensibles y ruinosas para el sistema; una gestión presupuestaria "poco rigurosa y transparente"; o la descapitalización y endeudamiento de los centros.
"Tras las últimas elecciones, el cambio en el escenario político y social hacen pensar en la posibilidad de cambiar las políticas que han deteriorado los servicios públicos y los derechos sociales, especialmente en el área de la salud donde se ha perdido la universalidad, la equidad, accesibilidad, calidad y eficiencia del sistema sanitario público", ha argumentado la organización.