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La Fundación Lilly recopila curiosidades, dudas y etimologías del lenguaje médico en el libro 'Medicina en Español II'

La Fundación Lilly ha recopilado en el libro 'Medicina en Español II' cerca de 200 artículos con curiosidades, dudas, y etimologías del lenguaje médico en español.
Esta obra, del doctor Fernando Navarro y que cuenta con la colaboración de 'Diario Médico', tiene como objetivo que los profesionales sanitarios se sientan "fascinados por la opulencia léxica" del lenguaje especializado, por la "riqueza y antigüedad" de los tecnicismos y por las "asombrosas" historias que los vocablos médicos portan en su interior.
Divido en diez capítulos, el libro recoge las recomendaciones para un uso correcto del español, dudas, errores, anglicismos y curiosidades varias del lenguaje médico. Por ejemplo, bajo el epígrafe 'La jungla de las siglas médicas', se analizan el uso de las mismas y los "graves peligros" que puede entrañar el uso indiscriminado de siglas que no han sido previamente definidas, consensuadas o normalizadas, derivados de que el médico que lee una historia clínica entienda algo completamente distinto de lo que quiso expresar el médico que las escribió. Ejemplo de ello es el caso de un paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que un médico interpretó como estenosis laríngea aguda.
"Estas situaciones son claros ejemplos del importante papel de la lengua en la transmisión del conocimiento, clínico en este caso, o científico de forma general", ha explicado el director de la Fundación Lilly, José Antonio Sacristán.
Y es que, tal y como ha descrito el miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y de la Española Pedro García Barreno, "engarzados por una necesidad común de ver la vida al desnudo, mirar y ver, y ver y sentir, la medicina y la literatura se realzan mutuamente".
¡QUÉ DIFÍCIL ES EL INGLÉS!
En otra de las secciones, dedicada al inglés, el autor invita a los lectores a una visita guiada por el fascinante mundo de la traducción médica, para repasar juntos los intríngulis de la transferencia de vocablos, expresiones, ideas y conceptos médicos de un idioma a otro.
La incorporación de las nuevas tecnologías contribuye a la evolución de la lengua y genera nuevas palabras para designar nuevas realidades, modas o costumbres. "Gran parte de estos neologismos tecnológicos se acuñan fuera de nuestras fronteras y su castellanización no es siempre fácil, lo cual explica el número tan elevado de médicos que recurren al inglés", ha explicado el autor.
Por su parte, el profesor García Barreno ha recordado que "muchos" términos anatómicos y clínicos mencionados en la 'Ilíad'a o en los textos hipocráticos conviven con los de más reciente adquisición como, por ejemplo, crispear el genoma, los 'unpatients' de la medicina predictiva, los 'e-patients' de la digital, el 'medical futurist' o el 'hospital Apple'.
Asimismo, prosigue, el hecho de que el inglés sea el lenguaje internacional de la Medicina no justifica la "contaminación de la lengua española con términos extraños". "Ese fenómeno invasor, claramente rechazable, se está produciendo en el lenguaje científico en general y en la jerga médica en particular", ha alertado.
Finalmente, Navarro ha asegurado que el español puede volver a ser una de las "grandes" lenguas internacionales de la cultura, también en el ámbito médico y científico. "Es evidente que no hay una correlación entre la importancia del español como lengua de la cultura, la literatura, la política o la diplomacia con la del español de la ciencia y la tecnología. Mientras el primero goza de fortaleza y reputación. Este, en cambio, carece del prestigio suficiente para estar a la altura de la dimensión que a nuestro idioma le confieren tanto el número de personas que lo hablan (unos 500 millones), como el número de países en los que se utiliza", ha zanjado Sacristán.