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Gallardón: Los laicos han "humillado y vejado" a los peregrinos por "proclamar su fe"

El papa Benedicto XVI recibía este jueves las llaves de Madrid de manos de su alcalde, Alberto Ruiz Gallardón. Foto: EFE.telecinco.es
"La intolerancia religiosa, la persecución de las ideas, el hostilizar a otros en función de sus creencias religiosas, desgraciadamente ha existido en la historia, y ahora se ha visto, porque a los peregrinos se les ha insultado, humillado, vejado y no por nada que hayan hecho o dicho, sino sólo porque hacen pública proclamación de su fe", ha dicho el primer edil.
Así, ha señalado que aunque los ciudadanos creían que "perseguir a otros porque tienen unas ideas religiosas estaba erradicado en el siglo XXI en España" sigue quedando una "minoría muy hostil que está persiguiendo a personas única y exclusivamente por hacer una pública proclamación de su fe".
"Nadie se tiene que llamar a engaño, no es una discrepancia que se puede manifestar con respeto, sino de una actitud hostil, de insultos, de vejaciones... que demuestran que hay una minoría intolerante que en democracia tiene sus derechos, pero el derecho de la mayoría es a proclamar cuál es el sentimiento religiosos de la gente que en estos momentos pacíficamente ha venido a Madrid", ha insistido.
Sobre las marchas antipapa
Con respecto a las manifestaciones que se han producido en la Puerta del Sol en las últimas dos noches, y que han terminado con enfrentamientos entre laicos y peregrinos y también con cargas policiales, Gallardón ha recordado que el Ayuntamiento madrileño emitió un informe negativo con respecto a la autorización de estas protestas.
"Nosotros evidentemente teníamos la previsión de que fuera a ocurrir lo que ocurrió, de que no estábamos ante una manifestación de carácter pacífico reivindicativo sino de hostilidad e intolerancia absoluta contra la libertad religiosa", ha apuntado.
Así, ha justificado la resolución que el Ejecutivo local envió a la Delegación del Gobierno diciéndole, "jamás que prohibiera la manifestación, porque en democracia cualquiera puede manifestarse, pero sí que se evitara el tiempo y el espacio que previamente las administraciones habían autorizado" a la JMJ para celebrar sus actos.
Es decir, que la postura del Gobierno municipal era que la Delegación del Gobierno permitiera a los laicos manifestarse pero lejos del centro y de la Puerta del Sol (corazón de las protestas del 15M) mientras por la zona estuvieran los peregrinos.
"Si las administraciones públicas habíamos autorizado a la JMJ la ocupación de esos espacios públicos carecía totalmente de sentido que en ese espacio donde sabíamos que iban a estar los peregrinos, pudieran manifestarse aquéllos que no sólo querían elevar su voz sino que, como se demostró, tuvieron una actitud agresiva y hostil", ha concluido el alcalde.